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jueves, 28 de junio de 2012

Denuncia: atentado contra campesinos en Yaracuy y otras regiones de Venezuela

Haga clic AQUÍ para escuchar y descargar la entrevista

Entrevista con Gabriel Gil, del Movimiento Campesino JIRAJARA, realizada por Vanessa Delgado en La Radio del Sur (28/06/2012). Contiene denuncia puntual del ataque que sufrió el campesino Ricardo Medina en Las Lajas, Yaracuy, a manos de un terrateniente armado. Medina perdió una pierna a causa de los disparos. Se reflexiona también sobre la situación de violencia contra los productores del campo en Venezuela y América Latina.

sábado, 9 de junio de 2012

OLIGARQUIA TERRATENIENTE ARREMETE VIOLENTAMENTE CONTRA EL MOVIMIENTO CAMPESINO SOCIALISTA JIRAJARA


El Frente Nacional Campesino Ezequiel Zamora y la Corriente revolucionaria Bolívar y Zamora, repudiamos las agresiones realizadas por los terratenientes Wender Cabrera padre e hijo, en el Estado Yaracuy, quienes dispararon a el Campesino Roque López y la Campesina Dasmeris Rivero integrantes de la Cooperativa El Che 21 que hace parte del Movimiento Campesino Jirajara, así como también repudiamos la mala actuación de los cuerpos de seguridad.

Es de nuevo el movimiento campesino revolucionario victima de la violencia oligarca, que durante décadas ha arremetido y asesinado de manera descarada y con total impunidad a campesinos y campesinas en la digna lucha por la tierra, y que en los últimos 13 años de revolución bolivariana esa Oligarquía ha asesinado a más de 270 campesinos y campesinas.

Esta oligarquía parasitaria sigue creyendo que hay posibilidades de un retroceso en la historia, pretende acorralar al movimiento campesino y al pueblo pobre, y para esto se han valido de implementar planes para frenarnos, contratando paramilitares y comprando algunos sectores de la Justicia que todavía se mantienen en una estructura de estado capitalista, que criminaliza las luchas populares y protege los intereses aún de la burguesía, que se niega a morir y hace intento por no dejar nacer la esperanza, , un estado revolucionario, comunal y socialista; pero no podrán acabar con la esperanza ni parar un pueblo que esta restead@ con un proyecto y con su Comandante, el hombre que no vaciló en declararle la guerra al Latifundio y un pueblo que salio a esa batalla y aun no ha regresado, y no regresará hasta que se consolide la verdadera independencia.

Desde nuestra trinchera de lucha sentimos también las agresiones contra el Colectivo El Che 21, de la misma forma que sentimos la desaparición de nuestro Compañero Nelson Gonzáles en el Estado Táchira, como alguna vez lo diría el Che Guevara “...y sobre todo, sean siempre capaces de sentir en lo más hondo cualquier injusticia cometida contra cualquiera en cualquier parte del mundo. Es la cualidad más linda de un revolucionario." Valla nuestra solidaridad con el Movimiento campesino Socialista JiraJara, y exigimos al MP ejerza la Justicia con contundencia y cese la Criminalización al movimiento popular, no nos dejaremos seguir jodiendo, es necesario acelerar y profundizar la organización de la Milicia Nacional Bolivariana en cada asentamiento, no nos podemos dejar matar, Ya Basta Carajo!...



Basta de Impunidad y de Criminalizar la Lucha Popular!

Castigo a la Familia Cabrera!

Guerra total al latifundio…! ¡Tierra Ocupada! ¡Tierra Trabajada!
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Frente Nacional Campesino Ezequiel Zamora FNCEZ.

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FRENTE NACIONAL CAMPESINO EZEQUIEL ZAMORA - FNCEZ
contactos: Oficina Nacional 0212 5433850
Celular 0416 9316157/ 0416 2083742
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CORRIENTE REVOLUCIONARIA BOLIVAR Y ZAMORA.
Frente Nacional Campesino Ezequiel Zamora,
Frente Nacional Comunal Simon Bolivar,
Centro de Formacion y Estudios Sociales Simon Rodriguez.
Movimiento Poder Popular Obrero
www.crbz.org
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lunes, 16 de abril de 2012

Presidente del INTI arremete contra campesinos y paraliza rescate de tierras

Colectivo Tierra Nuestra


El General de la Guardia Nacional Luis Motta Domínguez, actual Presidente del Instituto Nacional de Tierras, inició una serie de medidas que afectan directamente a los campesinos venezolanos y contradicen la política de lucha frontal contra el latifundio que ha venido ejecutando el Gobierno Bolivariano.
Motta Domínguez, paralizó la entrega de constancias de tramitación de documentos de tierras, que servían para agilizar los procedimientos de entrega de créditos a los campesinos en los diversos ciclos productivos. También ha negado el otorgamiento de tierras a empresas productivas del Estado y por el contrario, ha dado la orden de reinspeccionar tierras ya rescatadas del latifundio, hoy en usufructuo de empresas agrícolas estatales, como es el caso de las tierras del Valle del Turbio, usurpadas por terratenientes quienes las dejaron en condiciones muy precarias: salinizadas( por uso excesivo de fertilizantes inorgánicos), contaminadas con metales pesados( regaban la caña de azúcar con aguas negras) y muchas de ellas llenas de escombros( para cambiar su vocación de uso agrícola y construir edificios y grandes casas).
El General Motta se empeña en paralizar el rescate de tierras del Valle de Aroa, actualmente terrenos subutilizados con explotaciones ganaderas de terratenientes que expulsaron a los campesinos de las mismas. En este sentido, el INTI central, siguiendo órdenes del General, está otorgando ilegalmente certificaciones de fincas productivas a latifundistas usurpadores, obviando la vocación agrícola de los suelos, el robo de dichas tierras a los campesinos y los fines de utilidad pública que las mismas deben tener.
El Presidente del INTI, el día 4 de abril de 2012, indemnizó a los terratenientes seudopropietarios de los fundos Churrerí del estado Falcón y San José del estado Yaracuy, siendo beneficiario de este último, el latifundista Ismar Segundo Lozada Cardoso, General de Brigada de la Guardia Nacional, compañero de promoción y amigo de Motta Domínguez. Lozada Cardoso recibió un monto de más de 1000 millones de bolívares, aún cuando usurpó las tierras del fundo San José por varios años. También este General, en compañía de sus guardaespaldas, se ha dado a la tarea de amenazar de muerte a campesinos ocupantes de fundos rescatados en los municipios Bolívar y Manuel Monge del estado Yaracuy. Como ejemplo podemos señalar que el día 25/11/2011, Lozada Cardoso con sus guardaespaldas armados, entraron a la finca La Paulinera del municipio Bolívar y amenazó de muerte a los campesinos presentes si no desalojaban el fundo.
Otro fundo en proceso de rescate en el municipio Veroes del estado Yaracuy, la finca El Guamal de 700 has ubicada en el sector El 26; ha recibido el beneficio de certificación de finca productiva, pues el testaferro de la misma es el militar Augusto José Alfonzo Kisler, compañero de promoción y cuñado de Motta Domínguez.
En esta coyuntura electoral, Motta Domínguez pretende cercenar y socavar la base de apoyo que tiene el Comandante Chávez en el sector campesino, al declarar en el acto de indemnización a los terratenientes: “ que hoy felizmente se les está pagando a los dueños de tierras y estamos trayendo de nuevo la esperanza a personas que la habían perdido”.
El Presidente del INTI, también manifestó que cancelará en pocos días las bienhechurías de varios fundos del Valle del Turbio al terrateniente, banquero y diputado de la MUD Eduardo Gómez Sigala, sin antes considerar los graves daños ecológicos que ocasionó en dichos predios y sin tener en cuenta además la violación contra los derechos de los trabajadores a quiénes prácticamente tenía esclavizados.
Miembros del Frente Nacional de Campesinos y Pescadores Simón Bolívar preparan estrategias para parar estas agresiones y solicitar la intervención del Ministro de Agricultura y Tierras Elías Jaua.

jueves, 29 de diciembre de 2011

Urgente: Yaracuy: personeros del latifundio planifican asesinato de dirigente campesina

Mov. Campesino Jirajara / Misión Boves

Mientras esta nota se publica; mientras que la presente denuncia sale a la red; al momento en que usted lea esta noticia, la vida de nuestra compañera Laura Lorenzo corre peligro. Por diversas informaciones, proporcionadas por fuentes confiables, sacamos a la luz el plan que vienen concertando factores de la oligarquía latifundista de Yaracuy para contratar un sicario y asesinar a una de las dirigentes históricas del Movimiento Campesino Jirajara, reconocida luchadora agraria yaracuyana.
Los hechos
Entre el 22 y el 21 de diciembre, se ha corrido la voz de que en las zonas aledañas a Yaritagua, Municipio Peña, esbirros al servicio de connotados terrófagos de Yaracuy están ofreciendo de 20 a 30 mil bolívares para matar a Laura Lorenzo. Sin embargo, hasta los momentos también trascendió que nadie se ha prestado para la tarea: Laura es una persona conocida, como luchadora agraria y como servidora pública y por más que hayan sido varios los intentos en criminalizarla es imposible generar un piso que sustente la tesis de venderla a los medios como hampa común para que un supuesto asesinato sea divulgado como un vulgar ajuste de cuentas. La gente sabe 1) que Laura Lorenzo tiene demasiado tiempo en los montes yaracuyanos empujando la revolución agraria y 2) el pueblo sabe y conoce cómo proceden los terrófagos yaracuyanos en contra de luchadores y luchadoras del campesinado: los asesinatos de Nelson López y Jaiver Martínez todavía resuenan en la memoria del pueblo.
Las causas y los nombres
Los mejores suelos del estado Yaracuy son los del Valle de Aroa. Los mejores suelos del Valle de Aroa están en manos del Latifundio. Latifundio que usa los mejores suelos del estado Yaracuy para la ganadería. Los mejores suelos del estado Yaracuy –y de los mejores del país- están siendo subutilizados y sometidos a la especulación de la tierra por parte de los mismos ladrones enriquecidos por la acumulación delictiva de capital y el desplazamiento campesino. Porque es delictivo el solo hecho de poseer en tan pocas manos y en tales condiciones las 18 mil hectáreas estratégicas del Valle de Aroa.
Actualmente se viene desarrollando el rescate popular de las tierras de la zona, sustentado con un bien detallado y coherente plan agroproductivo que fortalecería de forma decisiva el aporte yaracuyano a la producción diversificada de alimentos y a la soberanía alimentaria del país. La finca Camagüey y el fundo La Custodia se encuentran en proceso de rescate por el movimiento campesino yaracuyano.
Estas acciones de justicia histórica han disparado todas las alarmas del latifundio, compuesto por famosos empresarios opositores y golpistas del estado. Por ejemplo, la finca Camagüey, “propiedad” de Mauro Martín, de origen canario y doce años fuera del país, es administrada por José Gallo, primo de Luis Gallo, el comprobado autor intelectual del asesinato de Nelson López.

Así, al detallar finca por finca y fundo por fundo, se puede armar un mosaico del crimen y la conspiración agraria en Yaracuy. Del Valle de Aroa se desprenden los nombres de los principales agentes de la conspiración oligárquica que mediante el asesinato, la persecución y la intimidación han tratado de frenar el avance de la Revolución Bolivariana en el estado Yaracuy.
Principalmente se hace necesario destacar el accionar de Tonino Primavera, “propietario” de la finca El Paulinero, principal agente y promotor del fascismo empresarial, conocido por sus apariciones en marchas y movilizaciones del movimiento campesino revolucionario, tomando fotografías y buscando intimidar a las y los militantes. Con bastante certeza sabemos que él se encuentra en el núcleo operativo del actual complot contra Laura Lorenzo. En la misma lista de nombres, los hermanos González también cobran un peso determinante. Dueños del restaurant La Catalana, en San Felipe, centro de operaciones de la conspiración y el complot. Presuntos “propietarios” de la finca El Samán en Cocorote. En la lista de nombres que conforman la galería de la infamia trasciende también el de Juan Campolargo, “propietario” del fundo Campolargo, organizador de eventos, actos y mítines de la MUD en la región. Así como el ya mencionado Mauro Martín, que además de poseer la finca Camagüey tiene en su haber el fundo Monte Oscuro. Cuatro nombres –de una lista mayor- que por su conocida trayectoria pueden estar implicados en el complot contra Laura. A ellos responsabilizamos de lo que pudiera ocurrirle a nuestra camarada.
La presente denuncia también se encuentra en manos de la Fiscalía General de la República, a la que exigimos se proceda con la velocidad y la urgencia necesaria, así como a los cuerpos de seguridad en brindar la protección necesaria a la compañera Laura Lorenzo.
¡Que en la lucha campesina por la vida no vuelva a sonar el grito de la muerte!

sábado, 15 de enero de 2011

Terrateniente paramilitar Carlos Rumbos agrede, desplaza y asesina a campesinos de la costa oriental del lago de Maracaibo


Movimiento Campesino Jirajara

El desamparo y la vulnerabilidad en la que se encuentran los campesinos de la costa oriental del lago de Maracaibo obliga con urgencia a que el Gobierno Bolivariano intervenga para detener la impunidad con la que operan terratenientes paramilitares en la parroquia Rafael Urdaneta, municipio Baralt del estado Zulia.
Así lo manifestó el diputado campesino Braulio Álvarez, quién en visita a la costa oriental, en la zona conocida como Lomas de Medellín, se reunió con campesinos de dicha comunidad y pudo constatar la realidad vivida por los mismos. Los campesinos denunciaron que el terrateniente y asesino Carlos Rumbos Guerrero, cédula de identidad 1.408.960, usurpa ilegalmente, más de ocho mil hectáreas de tierras de primera calidad en la zona y que recientemente, dejó lesionada a la campesina Bertha Amaya, cuando la embistió con su carro causándole heridas de consideración. También manifestaron que el terrateniente paramilitar Rumbos Guerrero, fue el autor intelectual del asesinato del campesino Nenklis Rafael Amaya, quién hace tres años fuera víctima de una emboscada fatal , mientras lideraba el rescate del fundo Miraflores, con cinco mil hectáreas de tierras ociosas. En este conflicto de clases también resultaron heridos los campesinos Atencio Araujo y Gilberto Rojas, al caer bajo los disparos de los sicarios contratados por Rumbos. Se pudo conocer que este terrateniente actúa con tal impunidad, gracias a los servicios de protección jurídica que le brinda el juez corrupto Luis Enrique Castillo, quién según los campesinos denunciantes debería ser destituido de su cargo sin demora.
También este sanguinario personaje, desplazó a diez campesinos de la cooperativa “Maestros de la Vida”•, ocupantes de un lote de terreno de 220 has, que el INTI les había otorgado en posesión bajo la figura de carta agraria. Todos los miembros de dicha cooperativa tienen más de 65 años de vida y todos se mantienen activos en actividades productivas y de lucha por rescate de tierras del latifundio. Siguiendo la línea impune de agresiones de este delincuente, los campesinos denunciaron que también agredió y amenazó de muerte a los ocupantes del fundo Doña María, que posee carta agraria por el INTI, sobre una superficie de 524 has. Últimamente, destrozó la cerca de dicho fundo y destruyó cuarenta has de Maíz de los campesinos. La señora Nereida Hernández de Bernal ocupante de un lote de terrenos de 25 has, igualmente con carta agraria, sufrió los embates del paramilitar mencionado, al desviar un caño que inundó sus tierras.
Braulio Álvarez afirmó que elevará la denuncia en conjunto con la movilización campesina, a todas las instancias respectivas, para que este terrateniente, quien fuera Gobernador de Trujillo en la cuarta república, sea juzgado por sus crímenes y sentenciado a la pena máxima.

miércoles, 28 de julio de 2010

Convit, el Nobel y los aplausos del enemigo

Cecilio Canelón

Cada cierto tiempo tiene lugar entre los nuestros, en el chavismo militante y en los activadores de una Revolución que trasciende la coyuntura actual (“chavistas versus escuálidos”) un fenómeno incómodo y muy molesto. Hay gente nuestra que quiere que el enemigo nos premie. Así, comienzan a surgir iniciativas, recolecciones de firmas, manifiestos, documentos, donde se solicita y a veces hasta se EXIGE que le den el premio Nobel de la paz a Chávez, a Fidel Castro, y justo ahora hay un murmullo en Argentina y otros países porque hay gente bienintencionada (sin duda) pero muy ingenua que solicita el Nobel para las Madres de la Plaza de Mayo. ¿Y para qué queremos que el enemigo homenajee a unas doñas que, al menos según sus principios, son gente nuestra?
El premio Nobel, hasta donde se sabe, es un galardón que la sociedad burguesa-capitalista le otorga a los hombres, iniciativas e instituciones que la hacen posible y soportable. Es el máximo reconocimiento al esfuerzo y aporte que han realizado unos pocos elegidos para que el capitalismo sobreviva como sistema. El Nobel nunca le será entregado a alguien que cuestione a la sociedad descompuesta que tenemos en el planeta. Aun así, hay camaradas empeñados en que le entreguen el Nobel a los nuestros.
¿Para qué en mitad de una guerra queremos que el ejército enemigo se acerque y nos dé un premio? ¿Qué tiene de edificante, gracioso o digno pegar alaridos para que el enemigo nos dé un diploma, medalla y 500 mil euros?
Más recientemente y en ámbitos más cercanos, hace unas pocas semanas hubo un revuelo en Venezuela porque el doctor Jacinto Convit creó una vacuna que ha demostrado su efectividad contra el cáncer. Esta noticia, que por sí misma y sin mayor esfuerzo debía generar una conmoción mundial o al menos una curiosidad del tamaño de ese enorme salto adelante en la medicina moderna, comenzó a interesar a la opinión pública y al mundo de las investigaciones científicas. Hasta que el noble anciano (que por cierto, y para que quede claro, jamás se ha revelado como chavista, comunista ni nada parecido) cometió un error: dijo que esta vacuna no debería ser comercializada, que su misión en el mundo era curar el cáncer de manera gratuita y no para enriquecer a nadie, Y NI SIQUIERA A ÉL MISMO. Ese fue el principio del fin de la nueva noticia. El gremio de médicos mercaderes de la salud, la sociedad de oncología y otros clubes de comerciantes del dolor y el derecho a la salud, le saltaron encima a Convit, acusándolo de estar violando nosecuántas normas bioéticas. Ya cualquiera puede entenderlo: si Convit en lugar de querer hacerle un regalo a la humanidad le hubiera puesto precio a la vacuna aquí todo el mundo lo hubiera apoyado, le hubieran pagado por la fórmula y en pocas semanas varios laboratorios pondrían el medicamento en el mercado a un precio impagable. Y poco después, con toda seguridad, le darían el Nobel al viejo científico.
Y que conste: la humanidad, antes de premiar a los que descubran curas contra los males que ella misma ha producido, debería proceder a cerrar fábricas, a prohibir alimentos enlatados y a desmontar urbes, elementos todos cancerígenos y mortales. Premiar a quien descubre la cura a X enfermedad equivale a decirle al mundo “Puedes estar tranquilo en el capitalismo: yo te enfermo y yo mismo te vendo el remedio”.
El día que el fulano Nobel se lo otorguen a uno de los nuestros, a ese "camarada" hay que fusilarlo. En mitad de una batalla el enemigo de pronto deja de disparar, se acerca y te da un trofeo: ¿tengo que felicitarlo por eso? Si le arrancas sonrisas y aplausos al enemigo es porque estás haciendo algo mal. Estás trabajando para ellos. Convit trabajó para ellos pero en el momento crucial traicionó al capital para ponerse del lado de la gente.
Doctor Convit, puede ir despidiéndose del Nobel.

miércoles, 23 de junio de 2010

Mosca con el sabotaje a la medicina integral

Cecilio Canelón

La actual etapa de confrontación entre el esquema político-social que está muriendo y el que está por nacer ha tenido en Venezuela inquietantes manifestaciones. Las mentes conservadoras han decidido oponerse a todo cuanto haga o proponga el Gobierno nacional para iniciar la construcción de la otra sociedad, y eso incluye las iniciativas que los favorece incluso a ellos (nomás la semana pasada un grupo de ahorristas del banco Federal agredió a un reportero de VTV: no soportan que el Gobierno les pague el dinero que les robó Mezerhane…). Ahora se han desatado los demonios en contra de un factor que debería ser sagrado para todos: la formación de nuevos médicos, gente en proceso de capacitación para atender a los ciudadanos más pobres.
Desde hace unos días, unos nueve mil estudiantes de Medicina Comunitaria Integral que cursan quinto y sexto años han sido enviados a los hospitales públicos del país para realizar sus pasantías, y además para contribuir con la atención a los pacientes que en esos centros ingresan. Estos son los médicos del futuro, en sus manos está el relanzamiento de la Misión Barrio Adentro y la creación de un sistema de salud digno. El problema es que los médicos encargados de orientarlos y evaluarlos son los “profesionales” venezolanos que se graduaron con los criterios mercantilistas y gremiales aberrantes que les inculcó el capitalismo, y ya han comenzado a llegar de varias regiones del país denuncias acerca del maltrato, la vejación constante, la obstaculización de la formación de estos jóvenes por parte de quienes deberían ser sus tutores.
Todo esto obtuvo su colofón en los medios de la derecha con las declaraciones del mercader de la salud Douglas León Natera, dueño de la Federación Médica de Venezuela (por alguna razón este sujeto lleva décadas presidiendo esa organización), quien con el lenguaje adquirido en doce años de antichavismo y más de 60 de desprecio a los pobres, se dedicó a echar sombras sobre los médicos cubanos, sobre los estudiantes de Medicina Integral Comunitaria y sobre la formación de estos. Toda una campaña para hacerle creer al venezolano que es más provechoso pagarle a un médico burgués que acudir a la solidaridad de los nuevos médicos de la dignidad.
Si no conociéramos su índole criminal no lanzaríamos esta advertencia a las autoridades y al pueblo: hay que estar alertas con la continuación de esta campaña malsana y repulsiva, porque en cualquier momento puede morir algún venezolano en un hospital y entonces se creará la matriz de que murieron por culpa de nuestros estudiantes. Suponemos que el Gobierno nacional está sobre estas probables pistas.

lunes, 31 de mayo de 2010

Pensar la Nación: a propósito del Bicentenario de la Revolución de Mayo

Miguel Mazzeo - Frente Popular Darío Santillán


Es común advertir en la militancia de izquierda dificultades un tanto desmedidas a la hora concebir una nación no liberal y no burguesa. Por cierto, después de la última dictadura y de más de un siglo de relatos militaristas y reaccionarios sobre la nación, se ha tornado difícil formular una idea de nación no emparentada con lo más abyecto. Existe, además, toda una cultura política en sectores de la izquierda argentina reacia a la idea de nación. A algunos de los militantes más veteranos muchas veces la dialéctica les quedó trunca y les resultó complicado conjugar lo general con lo concreto, lo internacional con lo nacional, más allá de que el mismísimo Trotski rescatara el patriotismo de los oprimidos.

En los militantes más jóvenes, el rechazo de lo nacional puede reflejar no sólo la impronta de viejas tradiciones, sino también el impacto de la experiencia neoliberal: el economicismo, la falta de referentes históricos, el culto a la técnica, la reivindicación de una condición desterritorializada y el desprecio por la política. También, en el caso de los jóvenes, el rechazo de lo nacional suele ir acompañado por el repudio de los grandes relatos históricos.

Pero ocurre que la nación no ha dejado de funcionar como elemento de identificación de las personas en todo el mundo. Es más, creemos que las condiciones democráticas radicales y el poder popular sólo tienen futuro si logran coagular en marcos nacionales (y no estamos pensando precisamente en “vías nacionales al socialismo”). La nación sigue siendo necesaria para la unidad política, imprescindible para la supervivencia misma de las clases subalternas. Ahora bien, la nación, así concebida, no es un dato de la realidad, es un proyecto de cara al futuro, de cara al mundo del futuro.

Con la globalización neoliberal se reposiciona la cuestión nacional. Esta se expresa, en forma negativa, en cierto nacionalismo fascista que promueve limpiezas étnicas, o en el nacionalismo que se confunde con el extremismo religioso. Pero también se expresa en forma positiva, cuando la nación remite a la riqueza cultural y democrática que se resiste a la universalización totalitaria del capitalismo y a sus estrategias de homogeneización compulsiva, cuando los sentimientos nacionales se encaminan hacia la defensa de la soberanía y la diversidad cultural, y hacia una lucha revolucionaria de las clases subalternas. En el mundo periférico, dos procesos se siguen combinando: el de la refundación de la nación y el de la lucha contra la opresión de clase.

Partimos entonces de la centralidad del aporte de las clases subalternas a la hora de definir y construir la nación. Reivindicamos una idea de la nación popular y democrática, hacia atrás y hacia delante y un horizonte latinoamericano. Y si bien consideramos que esta idea funda una concepción abierta y plural de la identidad nacional, no exenta de contradicciones e intereses heterogéneos, la misma no deja de ser excluyente. Porque nuestra idea de nación no coincide (es antagónica) con la de las clases dominantes (considerando a todas sus facciones). Ocupamos polos antagónicos en el pasado y no deseamos el mismo futuro. Si, como afirmaba Benedict Anderson, las naciones son “comunidades imaginadas”, la nuestra de seguro es muy diferente a la que pueden imaginar las clases dominantes. Porque las clases dominantes locales (agentes del capital trasnacional) difícilmente puedan desarrollar un interés nacional que se contradiga con sus negocios.

En 1910 el Estado Nacional y la clase dominante, cuyo núcleo estaba constituido por la burguesía agraria terrateniente, propusieron un balance histórico optimista al tiempo que fijaban una idea de nación excluyente, militarista, chauvinista, racista, liberal-conservadora y agro-pastoril. Era la época de la “pedagogía de las estatuas” de la que hablaba Ricardo Rojas, una celebración del bronce.

En 2010, aunque desde el Estado se proponga una idea de nación inclusiva –que tuvo su correlato en unos festejos del Bicentenario descentralizados y participativos, en la apelación a una simbología y unas representaciones que excedían con creces los horizontes del populismo más ramplón– no se pone en juego una idea no burguesa de lo nacional, o sea, no se plantea la posibilidad de una nación democrática y popular incompatible con el capitalismo. Además –aunque suene a aguafiestas o a refutación de leyendas– la participación popular estuvo signada por identidades de espectadores y consumidores. En algún sentido, menemismo con otra estética.

De este modo, unas realidades materiales, sociales y políticas que en aspectos sustanciales desmienten el abandono de la matriz neoliberal, conviven con una simbología que, en parte, remite a lo antiimperialista y anticapitalista. Una nueva etapa de la valorización financiera del capital, con todas las fichas puestas en el tipo de cambio, las commodities y el superavit fiscal, convive con una retórica industrialista, productivista y mercado-internista. El Kirchnerismo se ha caracterizado por recuperar la subjetividad de las ausencias pero no por restaurar materialidades, alimentando así un conjunto de fetichismos.

Se nos hace difícil dejar de considerar la posibilidad de que el contenido disruptivo de esa simbología no termine siendo conjurado por el contexto, contradicho por las prácticas e intervenciones que no lo vivifican; que las imágenes de Tupac Amaru, San Martín, Artigas, Bolívar, Emiliano Zapata, Evita, El Che, Allende, etc., devengan superfluas y decorativas. Ese panteón, rescatado desde la conciliación de clases o desde la negativa a perjudicar los intereses de los grupos más concentrados y poderosos del país, con clases populares alejadas de toda responsabilidad de poder político, corre el riesgo de la mistificación, un destino difícil de eludir si tomamos en cuenta que son sectores de la burguesía y la pequeña burguesía los que le atribuyen (a ese panteón, a esa simbología) su propia lengua, su propia moral, su propio horizonte.

Cabe tener presente el caso del PRI mexicano, que supo acompañar sus políticas reaccionarias con iconografías y narrativas radicales, que, hay que decirlo, por sí mismas, nunca son capaces de rebelarse. No hay que olvidar, además, que décadas de neoliberalismo nos legaron un desierto cultural y, como decía Bernardo Bertolucci, en un desierto todo se convierte en espejismo. En fin, creemos que existen condiciones para que esa simbología parcialmente revolucionaria sea tolerada como preciosidad literaria o folklórica.

Notamos una profunda escisión, una negación de las afinidades electivas de esa simbología. Por lo tanto el relato histórico oficial, más allá de lo cercano y apreciado que nos pueda resultar, no da cuenta –como decía Walter Benjamín– de la histórica preparación de la miseria que embarga a las clases subalternas, y por lo tanto no proporciona armas al pueblo para cambiar la situación actual.

La memoria del nacionalismo revolucionario y el socialismo revolucionario sólo puede recuperarse desde una práctica y una perspectiva anticapitalista y desde una narrativa homóloga al mundo, al continente y al país del 2010 y no homóloga a las décadas del 60-70. Lo que significa, entre otras cosas, que el antiimperialismo y la nación, para nosotros, son impensables sin formas de autogobierno, sin el desarrollo de poder popular, en fin, son inconcebibles sin el desarrollo de una democracia que abjure de toda ilusión burguesa, son inviables sin la socialización de las funciones estatales.

No creemos, como han sostenido los más ingenuos, que las representaciones desplegadas en los festejos del Bicentenario puedan ser consideradas como expresión de una “revolución externa” que precede intervenciones radicales en otros campos.

Nos parece innegable que la difusión oficial haya contribuido a masificar un imaginario histórico que presenta elementos imprescindibles de cara a un proyecto popular, radicalmente transformador y que además supo interpelar el idealismo democrático de ciertos sectores de la sociedad argentina. Ahora bien, que esos elementos dejen de ser cotillón, puro pasado o componentes de una ideología que resiste y se integren a una concepción del mundo protohegemónica, sostén de un proyecto popular, depende de nosotros, no del gobierno. Los mejores componentes de ese imaginario podrán ganar nuevos contenidos si se convierten en instrumentos de lucha, si son “vividos” con parámetros diferentes a los oficiales.

Las limitaciones de la propuesta oficial, en parte, está en el nosotros epistemológico anacrónico de la historiografía revisionista (convengamos que orientaciones neorevisionistas pusieron el guión a la celebración del Bicentenario), en su recorte burgués - populista de la nación, en su modo de ver la realidad a través de esquemas binarios desfasados, en su adhesión a los símbolos y rituales no resignificados en función de la nuevas realidades.

El revisionismo, ganado además por el espectáculo y por lo oficial, ha devenido en un instrumento de despolitización, un componente de una ideología no realista ni crítica, y por lo tanto ineficaz para una lucha contrahegemónica. Más allá de sus limitaciones, algunas versiones del revisionismo, en las décadas del 60 y el 70, supieron elaborar relato histórico articulado con la política, es decir: un relato articulable con las praxis de las clases subalternas. Este revisionismo supo de los desplazamientos desde lo historiográfico y lo literario a la lucha política. Su impulso, le venía desde abajo, el pueblo mismo fue construyendo una relación crítica con el pasado. Hoy le viene desde arriba.

El revisionismo resulta insuficiente ideológicamente, a sus razonamientos les faltan nexos fundamentales, la sociedad que alimentaba su mito hace rato que no existe. Por todo esto, por sus estructuras narrativas homólogas al mundo de hace 40 años y por sus clásicas ambigüedades, el revisionismo permite las disociaciones que señalábamos y puede ser asumido y “consumido” como narración sobre el pasado por sectores político - intelectuales moderados y conservadores, por la burocracia sindical, por el sindicalismo empresario, por punteros y especies similares. Dado que en la actualidad, como relato y como simbología, no alimenta identidades y praxis contrahegemónicas, no le molesta a la cúpula empresarial, a la patria subsidiada.

Por otra parte, cuando los derechos humanos, la democracia, el pluralismo étnico - cultural, la cuestión ecológica, de género, etc., se conciben como “narrativas de reemplazo”, escindidas de toda perspectiva anticapitalista, pueden funcionar como los mecanismos más efectivos para la dominación.

En la actualidad, la idea pluralista de lo nacional busca incluir subordinadamente a las clases subalternas a un orden capitalista tibiamente reformado. Expresa un proyecto de poder que busca ampliar la base social de la consolidación hegemónica del período 1976-2001, recurriendo a imaginarios subalternos del período del empate hegemónico (1945-1973) y al reconocimiento de reivindicaciones muy sentidas por el pueblo argentino, sobre todo en materia de derechos humanos. En efecto, ese afán inclusivo expresa el intento de algunas fracciones del capital más concentrado y de algunos sectores de la burocracia estatal (elites políticas) por ampliar las bases de su hegemonía, asimismo da cuenta de los requerimientos exigidos a la recomposición de la dominación por la crisis de 2001. También, hay que reconocerlo, es expresión de la debilidad política de las clases subalternas.

Los compañeros y las compañeras que se conforman con poco podrán decir que es mejor esta idea oficial de la nación que la idea excluyente, la de 1910, la que intentan resucitar infructuosamente la derecha y el liberalismo argentino que, con Macri, han tocado el fondo de la indigencia ideológica y humanista. En la misma línea podrán decir que es mejor un capitalismo reformista que uno salvaje, que es mejor soja y derechos humanos que soja y represión. Y es cierto. Como también es cierto que cuanto más modestas son las aspiraciones, se consiguen menos cosas. Pero lo más discutible es su negativa a salirse de la entropía burguesa, a abandonar el continuo histórico de la modernización excluyente en el que se insertan (con o sin culpas), el ámbito de lucha estrecho y burgués en que deciden moverse, la perspectiva conservadora y convencional que terminan aceptando: ¿expresa realmente el kirchnerismo un proyecto de capitalismo nacional y reformista? ¿Es posible tal camino en las actuales condiciones del capitalismo mundial? ¿Se puede concebir al capitalismo “neodesarollista” como una “etapa” a un orden superior? Lo intolerable, básicamente, es la mediocridad del horizonte: ¿debemos conformarnos con optar entre el modelo de acumulación de la fracción diversificada de la burguesía o la versión de acumulación “clásica”, “rentística” (y de seguro represiva) de la fracción oligárquica? ¿Debemos resignarnos, definitivamente, a carecer de un proyecto propio?

Nosotros confiamos en revertir la situación de indigencia ideológica, política e historiográfica de la izquierda argentina.

Nosotros seguimos apostando a la construcción colectiva de un gran relato del proceso popular, un relato que sólo se irá delineando al calor de las luchas por modificar las relaciones de fuerzas en la sociedad actual.

Un proyecto de nación popular – democrática afectará los intereses de los grupos más concentrados y poderosos de la Argentina y el mundo, exigirá, por lo tanto, la profunda politización de las clases subalternas.

Estamos lejos del punto de vista del intelectual megalómano (oficialista u opositor “de izquierda”; caduco plagiario, repetidor de arcaísmos o buscador de novedades radicales) que cree que lo prioritario es cambiar los paradigmas y las narrativas para cambiar las subjetividades, escindiendo el pensamiento de los procesos de masas.

Nosotros seguimos soñando y militando por una nación y un mundo construidos por nosotros mismos y no impuestos por los poderes ajenos (aunque nos tengan en cuenta, nos den un lugar en el ritual y nos repartan estampitas con las imágenes de algunos de nuestros símbolos más significativos y queridos).



Lanús Oeste, 30 de mayo de 2010

(Año del Bicentenario)

viernes, 28 de mayo de 2010

A 215 años de la insurrección de esclavos en la Sierra de Falcón: Impresiones sobre el encuentro de Macanillas


“Dice mi pueblo que puede leer en su mano (…) el destino
y que no hay adivino ni rey, que le pueda marcar el camino que va a recorrer”.


Alfredo Zitarrosa


Es difícil describir lo que significa caminar por lugares donde otros y otras han transitado y han dado la vida en la lucha por la existencia y por la dignidad. Caminar la Sierra de Falcón es tener presente en la memoria de dónde venimos como pueblo, desde cuándo se gestan nuestras luchas. Cuáles han sido y siguen siendo los territorios en resistencia, y es desde esos lugares donde emerge la certeza de otra forma posible de mundo. En Venezuela, en nuestra América y en el mundo, afortunadamente las trazas de lucha, de posibilidad, de emancipación son numerosas, son diversas.


El fin de semana en Macanillas distintos colectivos, comunas en construcción y movimientos populares, tuvimos la oportunidad de vernos como cada año, en un encuentro de procesos, de los distintos y distintas que nos juntamos para luchar contra lo antagónico, que es el sistema capitalista, el neoliberalismo, el imperialismo, la opresión y la discriminación en todas sus formas. Distintas expresiones de poder popular nos encontramos para seguir debatiendo y cimentando la unidad del pueblo, que creemos es la única manera de construir la revolución bolivariana, de avanzar hacia el socialismo nuestro.
Desde el viernes comenzamos a llegar con nuestras experiencias en la espalda, con cuatros y tambores, con semillas, con alegría, con espíritu de lucha, y bajo la mirada del Zambo Chirinos, que se erige presencia a lo ancho y largo de la sierra; con la compañía de los y las camaradas que empuñaron su fusil hace décadas, y cuyo combate no es olvido.
El sábado 08, los truekeros y truekeras tuvieron la oportunidad de juntarse a debatir, preparar el próximo encuentro nacional que será en Barlovento (10 al 12 de junio), y dibujar perspectivas. Otros y otras, aprovechamos para fortalecer la articulación territorial, sentándonos las comunas en construcción y otras experiencias organizativas en un espacio de la región centro-occidental-llanera, en donde, además de socializar lo que cada espacio territorial viene haciendo y avanzando en el ejercicio del poder popular, se definieron líneas de acción y continuidad en cuanto a los espacios de formación, la sistematización de materiales, y el intercambio de experiencia. Con el compromiso de seguirnos encontrando como eje, y de seguir avanzando a través de planes y luchas conjuntas, desde el apoyo mutuo y el reconocimiento como pueblo.
También, se participó en talleres de artesanía, de guerrilla comunicacional, compartimos música y tambores, y por supuesto, la comida, en el marco de un ejercicio de autogestión de los compañeros y compañeras de la Confederación de Consejos Comunales José Leonardo Chirino.
El domingo, iniciamos un recorrido por lugares emblemáticos de la sierra, en una marcha de saludo por distintos lugares, Guayapa, Curimagua, rumbo a Macanillas, a la Plaza José Leonardo Chirino. Sin embargo, nuestro andar se vio detenido por las contradicciones y ataques producto del divisionismo, y de intereses que históricamente se han aliado para fracturar al pueblo, para debilitar la organización.
Sin ahondar en detalles (propongo revisar el comunicado emitido http://www.rednacionaldecomuneros.blogspot.com/), un sector que desconoce la histórica organización del pueblo de la Sierra, intentó detener la marcha, sin mediar palabras, con una lluvia de piedras, dejando a tres heridos, entre ellos, un niño. Quienes estábamos allí, entendemos que ese ataque forma parte de las contradicciones y complejidades de lo que implica construir el poder popular desde lo comunal, pero no por eso debe ser “normal” o “natural” la agresión y el ataque; repudiamos las acciones violentas que causan provocación y agresión entre el seno del pueblo. Más, cuando son producto de prácticas clientelares, verticalistas, de quienes piensan que la construcción y ejercicio del poder popular pueden ser recetas técnico-burocráticas y no procesos que deben apuntar hacia la emancipación.
En tal sentido rechazamos contundentemente toda práctica (a todas luces contrarrevolucionaria) que conlleve a confrontaciones entre el pueblo; por lo tanto señalamos las políticas institucionales promovidas desde sectores de poder en el estado, que reproducen lógicas de dominación imperialista, antagónicas a las banderas de lucha histórica de nuestro pueblo y que en los últimos años hemos enarbolado en todos los frentes de batalla política, en las calles el 27 de febrero de 1.989 contra el modelo neoliberal, y en las calles el 13 de abril de 2.002 contra el intervencionismo yanqui, ratificando nuestro ideario emancipador, rebelde e insurgente, en este año bicentenario.
Este incidente no detuvo la marcha, y continuamos con las actividades, discutiendo desde los distintos movimientos y colectivos presentes cómo venimos tributando desde nuestras prácticas a la unidad del pueblo, en el marco de la construcción del Estado Comunal, como vía fundamental hacía la construcción de nuestro Socialismo.
Sin lugar a dudas, la cita anual en la Sierra es producto y reflejo de los esfuerzos del pueblo en construir su camino de liberación y revolución, desde los llamados de unidad, desde la firmeza que dan la lucha y la dignidad. Nos fuimos con la ayuda de El Arriero (el transporte comunal) con la certeza cada vez más firme de que nuestro camino indoblegable es el de fortalecernos desde la organización popular para poder avanzar; que nuestro camino, el que rescatamos día a día, de: ¡PATRIA, SOCIALISMO O MUERTE! está atravesado por las gestas históricas constituyentes de nuestro movimiento popular de ayer, que es el mismo que hoy batalla en montañas, barrios, caseríos, costas y selvas

sábado, 22 de mayo de 2010

AHORRO ENERGÉTICO (y III) Seneca Nueva Esparta

Juan Carlos León

Varias semanas han pasado desde los dos primeros artículos (ver AE I y II) donde toqué mi desafortunada experiencia con el fulano ahorro energético. La razón está en que decidí esperar un tercer recibo con su respectiva nota de aviso de corte, por no cumplir con la responsabilidad de pagar el servicio eléctrico.
Me negué a cumplir durante algunas semanas, al final sabía que tan pronto me llegará el tercer recibo con el aviso de corte, saldría raudo a cancelar. Pero no llegó. Los dos recibos de mi infortunio llegaron raudos, rápidos, casi uno detrás del otro, pero el tercero no. Quizás fue mi desesperación por ver los resultados de mis desvelos, intransigencias, impertinencias, fastidios, manías, mi mano férrea y consabida pichirres con lo del ahorro energético. Aunque en estos casos suele pasar lo contrario, todo se hace más lento, más lento. Me pasó casi como cuando esperamos afanosamente la nota de algún examen; cuando llega, deseamos que nunca hubiese llegado.
El caso es que desde ese aciago momento, aflojé. Ya no estaba detrás de cada cosa encendida para apagarla. Ni se me oían en ninguna parte de la casa las peroratas a favor del ahorro y el planeta y la energía y la ecología y el fin del mundo, etcétera.
Esta misma semana que concluye, exactamente el jueves 20 de mayo, llegó un joven a cortar la luz, como suele decirse. No hubo un aviso, una amenaza, una increpación al pertinaz moroso, no hubo papelito previo, recibo final. Ahora díganme ustedes, si no es como para agarrar la madre de todas las arrecheras. Nada, solo el corte ineludible y cruel. “Venimos a cortar la luz”.
Seneca, y es que tiene que ser Seneca, pues ninguna empresa que se diga socialista y que sea manejada por socialistas revolucionarios de afiches del Che en sus flamantes oficinas, funcionarios de operativos con gorra, chaleco y franela roja, podrían, primero: permitir que a un ahorrador fanático, a quien deberían tomar como ejemplo universal del cómo se debe comportar una persona con sentido del ahorro, una persona que no ha necesitado un operativo y una cámara para cuidar y ahorrar, le echen este soco de vaina. Tiene que ser seneca, empresa adeca, privada, escuálida. Ahí deben estar los mismos tipos y tipas de antes, pero ahora vestidos de rojo, no puede existir otra razón para justificar tanto desatino y encono en contra de un ser humano.
Varias desesperadas llamadas finalmente encontraron oídos manos y todo de un solidario hermano quien veloz, acudió a realizar el pago de la deuda, poniendo fin a la pifia que pudo ser mi salto definitivo hacia ningún lado. Estoy persuadido de las manos sucias en algún oscuro y malévolo plan, por eso no hay poder alguno que pueda convencerme del error ¿un error? tal vez, pero dos seguidos y uno tercero para rematar: orden de corte sin la previa y normal notificación o aviso, no me la calo.
En seneca y en toda Nueva Esparta, algo está realmente podrido.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Tres años del “fin de la concesión” de RCTV: ¿cuándo dejamos de ser rebeldes?

Cecilio Canelón

En estos días (27 de mayo) cumplimos tres años sin RCTV. Es bueno decirlo así y no en forma proactiva (como dicen los manuales de autoayuda), o sea, no montarnos en una celebración que no tendría sentido: “En estos días cumple años en el aire TVES”. Da para otro artículo ese asunto de la Televisora Social (¿por qué todavía no tenemos un programa seguido y aceptado por los venezolanos, o al menos por los venezolanos convencidos y participantes del proyecto bolivariano? ¿Son pocos tres años?), pero el que nos ocupa hoy va más bien por el lado del recuerdo de las tensiones del año 2007. La inquietud que recorrió las calles, el despertar bullicioso de la escualidez, y la revelación de nuestra tremenda inseguridad como chavistas o gentes que queremos o decimos querer echar adelante una Revolución. Así que esta breve reflexión no tiene que ver con calidad de televisión ni programas nuevos o viejos, sino con una pregunta que requería mente fresca y algo de serenidad, cosa que tenemos ahora: ¿Cuándo dejamos de ser rebeldes? ¿Cómo se puede hacer una Revolución desde la inseguridad y el miedo a los poderosos y (peor) al qué dirán?
Datos para la primera pregunta: la rebeldía es un ingrediente fundamental para echar a rodar cambios revolucionarios. Sin ese elemento no es posible ni siquiera el acto simple de meterse con los poderosos, afectar sus intereses; sin rebeldía no es posible ni siquiera el gesto primario de rebelión que significa faltarle el respeto o alzarle la voz a ese poderoso, o empinarse cuando nos ordena arrodillarnos. Ese requisito quedó más o menos cubierto cuando el Gobierno decidió que la programación de ese canal no salía más por señal abierta, y nosotros como pueblo celebramos y defendimos esa decisión. El “problema” (o más bien nuestro arrugue ante el problema) sobrevino después.
Segunda pregunta: ¿cómo puede una sociedad hacer una revolución si quienes la promueven tienen miedo o vergüenza de molestar al enemigo? La línea discursiva que se impuso desde las alturas oficiales en aquel momento era de un tembloroso que daba tristeza: estaba prohibido decir “El Gobierno cerró o le quitó la señal a RCTV”. Las normas (imagínense, una Revolución respetando normas burguesas) indicaban que era necesario presentarlo todo como un acto legal, pulcro, derechito y sin sobresaltos: no fue que cerramos RCTV, sino que se le acabó la concesión al grupo 1BC y el Gobierno decidió no renovársela. Esto fue estrictamente así, pero en un proceso revolucionario ¿qué tienen los revolucionarios que andar justificando nada ante los poderosos, ante el enemigo que se quiere derribar de su pedestal de privilegios? A unas familias que han expoliado al pueblo pobre durante siglos, una burguesía insolente, ¿hay que explicarles que existen unos papeles que justifican nuestra acción revolucionaria? En una Revolución a los mafiosos, a los burgueses y residuos de la aristocracia hay que decirles “Miren señores, ustedes tienen esta empresa o este privilegio y el Gobierno Revolucionario se lo está quitando, ahora vayan a llorar a donde quieran, esto es una expropiación y aquí se acabó el reinado de los super empresarios”. ¿Ustedes se imaginan a Bolívar explicando ante el mundo las razones legales de la Guerra a Muerte? ¿Qué ley ni qué nada si lo que estamos es en guerra?
El tiempo ha dicho cuán equivocada estuvo aquella estrategia de arrebatar con pena de hacerlo: en aquel 2007 a esa blandenguería y esa inseguridad nuestra se le notaron las costuras, y en diciembre la indefinición se tradujo en derrota electoral (fue el año en que perdimos el referendo para la Reforma). En 2007 los escuálidos retomaron su acción en marchas y discursos encendidos y eso los hizo ver a la ofensiva; y nosotros, que supuestamente somos los que estamos al ataque porque somos revolucionarios, invertimos todo el año en dar explicaciones temblorosas: "No vale, no el Gobierno o cerró un canal, lo que pasa es que se le terminó la concesión y entonces el artículo tal de la Ley de Telecomunicaciones indica que...".
Este año el Gobierno está expropiando y nacionalizando a paso vertiginoso, con una diferencia: ahora no hay “fin de la concesión” ni artimaña con aspecto legal sino puro y simple acto soberano de quitarles a los ricos lo que necesitamos los pobres. Así es que se gobierna y así es que se hace Revolución: no disfrazando nuestros actos audaces sino restregándoselo en la cara al enemigo. Ante la prepotencia del poderoso, altivez del pueblo. Esa es la fórmula para sabernos en rebelión y sentirnos orgullosos por ello.

jueves, 6 de mayo de 2010

Esto es guerrilla: esto es arte del pueblo

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Editorial del semanario Temas-Venezuela (07-05-2010)

Entre las muchas cosas que detestan la derecha venezolana y su servidumbre dispersa en los espacios informativos (más bien deformadores de la realidad) se encuentra todo lo que les recuerde que en Venezuela se ha activado una rebelión. Cierto que esta es inédita: pacífica, respetuosa de libertades fundamentales y muchas veces más tolerante con la conspiración de lo que muchos quisiéramos. Pero es una rebelión de pueblo. Y a nada teme más el poder económico que a la idea de que el pueblo ahora tiene poder, libertad y posibilidades de expresión inimaginables cuando ellos tenían el control del Estado.

Justo en estas semanas la institucionalidad del Estado se ha manifestado en apoyo de una práctica o forma de autodefensa popular en contra de las corporaciones de la información. Se le ha llamado “Guerrilla comunicacional”, lo cual a pesar de su nombre relampagueante (e inquietante para algunos) no es otra cosa sino la activación masiva del ciudadano-comunicador; la toma de conciencia por parte de la juventud bolivariana, de que el derecho a la información no debe ser monopolio ni patrimonio de élites académicas o gremiales, sino un derecho de todo el pueblo. El pueblo se ha desatado a informar y a exigir su derecho a ser informado, y en ese acto de emancipación está produciendo formas muy pundonorosas, atrevidas y audaces de arte callejero. Los murales del colectivo La Piedrita (23 de Enero, Caracas) que han generado gritos de pavor en el antichavismo más reaccionario, son una muestra de los poderes creadores del pueblo, y son creación, por cierto, de Nelson Santana. Este caballero estudió artes plásticas en Francia y prefirió dejar la vida relajada que le ofrecía París para venirse a producir lo mejor del muralismo hecho en su parroquia. Otro se hubiese aburguesado y quizá estaría ganando millones; Santana prefirió venirse con su pueblo y entregarles a los jóvenes su técnica y su talento: eso es guerrilla comunicacional.

El antichavismo, que tanto se ha llenado el hocico exigiendo libertad de expresión, ahora exige que el Estado silencie estas manifestaciones de arte y libertad. Pero el Estado, en cambio, le ha dado su reconocimiento. Si la oposición hubiese sido gobierno en Europa no hubiesen sido posibles Dalí, Picasso o García Lorca. Si tuviera el poder de otras épocas y otros lugares, la Iglesia hubiese proscrito (o torturado, o quemado en la hoguera) a centenares de pintores, cineastas, escritores y poetas que se han burlado de los íconos de la santurronería católica. A Cristo lo han presentado fornicando con María Magdalena, de la imagen de muchos personajes “santos” se han derivado obras que los presentan como aberrados y nauseabundos engendros. Los defensores de la “moral” por lo general protestan pero el arte y la cultura siempre se imponen… y la Iglesia jamás logrará justificar cómo es que mientras arma escándalos por murales artísticos sus “príncipes” siguen violando niños en todo el mundo.

Que siga la guerrilla, y que muera la “moral” de los perversos.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Entrevista a José Pimentel, dirigente campesino de Cojedes

*El camarada sobrevivió el año pasado a dos atentados ordenados por latifundistas, y ahora se lanza a la lucha por un puesto en la Asamblea Nacional


Diego Sequera


“Bueno, echándole la leyenda o el cuento de lo que me ha pasado en la lucha contra el latifundio, desde el mes de marzo del año pasado hasta septiembre de este año fui atentado por dos veces contra mi persona por sicarios pagados por los latifundistas, donde hay pruebas públicas, donde los culpables son ellos los latifundistas y no es nada más solamente el atentado sino el ataque que me hicieron, con el tiro en la cabeza, me dispararon por detrás. Caí totalmente, perdí el conocimiento, estoy en rehabilitación, duré aproximadamente mes y medio sin mover del cuello hacia abajo nada, ahora es que estoy empezando a mover partes del cuerpo, la pierna, y bueno luchando, pero yo te digo honestamente, eso que se llama latifundio deberían prestarle la mano y eliminarlo”.
Así arrancó la conversa con José Pimentel, dirigente campesino del estado Cojedes. Pimentel es uno de los dirigentes más importantes y combativos del actual movimiento agrario revolucionario. Pimentel, como el yaracuyano Nelson López (asesinado por sicarios el 14 de febrero de 2009, también tiroteado por la espalda) son hombres que resumen con su vida la lucha contra el latifundio, y también contra la impunidad. El tono de Pimentel, que pareciera combinar la arrechera histórica con el dolor personal, marcando sin planteárselo una clara distancia entre lo que es la lucha por la tierra en sí, del tono seudoesperanzador y triunfalista que en ciertos momentos esgrime el discurso oficial, cuando la guerra contra el campesinado arrecia de forma descomunal.
Digresión necesaria
En 2009, Pimentel sufrió el primer atentado el 4 de marzo en plena avenida Bolívar de San Carlos, estado Cojedes, frente a la fuente de soda Sagitario. En pleno mediodía, recibe cuatro disparos de mano de un sicario (en el rostro, el pecho y el brazo izquierdo). Pimentel logró sobrevivir y fueron capturados los autores materiales, sin embargo, como en el caso de Nelson López, el autor intelectual se encuentra en libertad. El 11 de septiembre, luego de dura recuperación, también en pleno mediodía pero en este caso en las instalaciones del Instituto Nacional de Tierras (Inti) en San Carlos, sufre el segundo atentado, recibiendo tres disparos, perdiendo parte de la masa encefálica, pasando varios meses en coma y contra todo pronóstico, recuperándose y con una lucidez sorprendente Clic aquí para leer entrevista previa, antes de sufrir el segundo atentado (septiembre 2009).
“Estos ciudadanos, con armas de cualquier calibre, pagados por los terratenientes, arremeten contra quien sea a la hora que sea, sin importarles nada”, denuncia. “No puede seguir el latifundio matando gente como lo han hecho. Nos han perjudicado, han tratado de vejarnos, de vejar a nuestras familias, han violado mujeres, nos han puesto al escarnio público en cualquier parte del país”.
-¿Persisten las amenazas después del segundo atentado?
-A cada rato, esa es la voz del día. Esto es un sacrificio lo que hacemos, es un calvario lo que estamos pasando, todos los días salimos a la calle viendo a todos lados, claro, sabemos que tenemos que cuidarnos nosotros mismos, pero no es lo mismo cuidarse sin que te estén buscando que cuidarte sabiendo que te están buscando, tienes que tener protección, grupos que te cuiden, la solución se vuelve más difícil.
-¿Como se manifiestan las amenazas?
-Más que todo vía telefónica y aparte de eso ellos utilizan el modo de salir a la calle, te buscan, te montan la cacería hasta que te agreden, así me agredieron las dos veces.
-¿Cuál ha sido la respuesta de la gobernación, del gobernador Teodoro Bolívar?
-Yo creo que sería bueno preguntarle a él mismo porque dijo que nos iba a dar protección, que iba a hacer algo pero hasta los momentos no he visto cuál sería la protección. Habría que hablar con él para ver cómo por fin va a ser la cosa. Yo estoy viendo que se nos está yendo de las manos, hay grupos dentro de las fuerzas de seguridad, dentro de los círculos politiqueros que de alguna manera u otra están escondidos detrás del poder económico y el latifundio para agredirnos a nosotros, y ahí es de donde vienen las amenazas, las agresiones, la impunidad
-¿Las milicias campesinas pueden ser, al menos en primera instancia, una respuesta contra las amenazas y atentados?
-Pueden serlo, pero hay que impulsarlas con más fuerza, allá en el Cojedes para ver a alguien de las milicias cuesta, es difícil. Lo recomendable es avanzar con mayor cantidad de grupos milicianos y organizarnos mejor para poder por lo menos defendernos.
-¿Quién es Manolo Toledo?
-El autor intelectual, él y otro más de apellido Zapata, son parte de los autores intelectuales. Todo el mundo en Cojedes sabe que ellos fueron los que me amenazaron, los que estaban detrás de mí, e inclusive los que pagaron el plan y organizaron todo, un descaro. Yo no sé de verdad qué ha pasado que no se ha ni siquiera buscado la solución a este problema, este señor sigue allá a sus anchas, sigue haciendo lo que le da la gana y sigue avanzando igual…
Sostiene Pimentel que debe haber una investigación en curso, pero que todo eso “está muy silencioso”. No percibe el movimiento campesino que se haya avanzado en ese caso, al menos para poder acusar a los autores intelectuales. Lo que trae a colación la sospecha de que factores dentro del poder judicial apliquen una operación morrocoy. Ante esta arremetida, el movimiento campesino marchó, protestó, se manifestó ante la opinión pública, se dieron ruedas de prensa, no solo con el caso de Pimentel, “pero el poder económico como que es más fuerte que el poder moral, el poder del pueblo. Persiste la impunidad”, señala el dirigente.
Por otro lado, Pimentel lanza su candidatura para diputado de la Asamblea Nacional en las elecciones internas del Psuv. “Estamos ahí midiendo”.
Una causa evidente
Han sido diecinueve los rounds jurídicos que Pimentel le ha ganado al latifundio. “Hemos demostrado que esas tierras son propiedad del Estado, no de ningún terrateniente, ahí están las pruebas. ¿Vamos a seguir diciendo que el terrateniente es el propietario? En los estudios de cadena titulativa que ha sacado el Inti junto con nosotros, con los mismos latifundistas, hemos demostrado con los mismos documentos que no tienen propiedad, ¿por qué arremeten entonces? Nosotros queremos que los terratenientes y los ganaderos también tengan derecho a la vida, pero no este odio perverso que es utilizar la fuerza de las armas en nuestra contra. Ricos estúpidos que creen que se van a llevar todo eso para el infierno o para donde vayan”. Con este fondo, queda en evidencia el ensañamiento que la terrofagia cojedeña le tiene a Pimentel, esta, también, es una arrechera histórica, una bronca que se explica sin rodeos en la misma lucha de clases, en la intransigencia acumulativa y matona de unos potentados que se creen con el derecho a todo, porque sí. Por supuesto, “trataron de ofrecerme hectáreas, y dinero, y yo les respondo ‘yo no tengo tierra, yo no tengo nada, la tierra es del Estado y de todos, la tierra no es mía’, no tengo ni un metro de tierra, lo que estoy haciendo es defendiendo el deber jurídico del que nunca ha tenido nada porque para mi concepto ese es el que hay que ayudar”, comenta.
“Ya no me caben más tiros”
Sin rodeos se tiene que decir: la guerra silenciosa en curso no para de acentuarse. El relato de Pimentel afortunadamente no goza del común denominador que alrededor de 220 dirigentes campesinos, a nivel nacional, han padecido. Desde una perspectiva médica, que Pimentel haya sobrevivido a siete tiros, de cuatro meses de coma tras haber perdido masa encefálica y que ahora camine luego de tener el cuerpo paralizado, si nos ponemos cursi se puede calificar de milagro, sin embargo, la realidad no necesita de interpretaciones romantizantes. “Me quedó un rencor, ya no me caben más tiros. A mí me da lástima el hombre cuando es cobarde porque ninguno dio la cara, ni siquiera pude ver quién fue, a los primeros sí pero al último ni siquiera porque me tiraron por la espalda. Que se vean la cara en un espejo, para que vean que dentro del alma de ellos no tienen nada, está vacía. Eso es lo que les quedó a ellos, el alma vacía”.
“Por eso les hago un llamado revolucionario cien por ciento a los camaradas que dejemos la discrepancia entre nosotros, debemos luchar de verdad y yo creo además que hay que prepararnos, va a llegar el momento de sacarnos las caretas, quiénes somos y más nada. O somos revolucionarios o somos contrarrevolucionarios, ¿o qué es lo que pasa aquí? Porque yo veo a muchas personas que hablan de revolución y por detrás andan con el enemigo, haciendo negocios, cosas que yo no admito y que nadie lo va admitir, siendo revolucionarios”.
“Desde el año 99 para acá, cuando empezó el problema del sicariato, contra la Ley de Tierras había mucha represión en contra del sector campesino, y nosotros somos los que como pueblo hemos pagado esa cuota con la vida. Y a mi me duele bastante, al fin y al cabo son almas que no tienen la culpa. Que por estar defendiendo a la patria, a los hermanos campesinos, un ciudadano más pues, tuvieron que ser víctimas de ese fantasma llamado el sicariato, a nadie le deseo que caiga en eso”.

viernes, 25 de diciembre de 2009

La falacia de las clases medias

Marcos Roitman Rosenmann - Tomado de lajornada.unam.mx


Nunca llueve a gusto de todos. Pero si atisbamos un principio de acuerdo entre socialdemocracia, derecha conservadora, progresista o liberal, éste se produce a la hora de señalar que la crisis supone un deterioro de la "sociedad de clases medias". Es pan común dejar a un lado a las clases trabajadoras, total siempre lo han pasado mal, incluso en tiempos de bonanza.

Se viva en la oposición o se gobierne los argumentos para subir o bajar los impuestos, aumentar el IVA, salvar las entidades financieras, flexibilizar el mercado laboral, seguir privatizando o dar un mayor impulso a las políticas de inversión pública, sirven para justificar un apoyo a las maltratadas clases medias y evitar el desastre. Según encuestas y estudios sociológicos elaborados ad hoc sus miembros constituyen la base mayoritaria de la población. Son los sufridos profesionales, médicos, ingenieros, maestros, los funcionarios del Estado, los empleados del sector terciario, los pequeños y medianos empresarios, incluso se suman los trabajadores especializados y los mandos intermedios de las empresas trasnacionales. En definitiva, se les identifica como los triunfadores del siglo XX. Aquellos cuya perseverancia y esfuerzo abrió las puertas a un mundo de bienestar, consumo y progreso. Ellos no forman parte de la cultura de la pobreza.

Hoy, nos dicen, son los más perjudicados por la crisis. Para justificar tal acervo nos apuntan a una merma en sus expectativas de movilidad social ascendente. Sufren la negativa de los bancos para acceder a préstamos fáciles. Ya no hay dinero para hipotecas, tampoco para becas de estudio, investigación o post-grado. Menos aún obtienen el aval para cambiar de coche o irse de vacaciones. Las clases medias están deprimidas económica y sicológicamente. El diagnostico se complementa con una percepción negativa de su papel político en circunstancias como las descritas. Son fácilmente manipulables y pueden convertirse en carne de cañón para proyectos populistas. Las clases medias están cansadas, hay que tomar medidas. Por primera vez se hacen públicas investigaciones vaticinando que las clases medias vivirán una época de constricción. Es urgente devolverles la confianza. Deben ser rescatadas, convirtiéndolas nuevamente en el motor del cambio social, la estabilidad y el crecimiento económico. Tiene un papel que cumplir, son por antonomasia el colchón que amortigua los conflictos entre el capital y el trabajo, el pegamento de la sociedad.

Esta interpretación de la sociedad de las clases medias es una de las grandes falacias del capitalismo. El principio de explicación es burdo pero no por ello menos efectivo. Frente a la contradicción entre burgueses y proletarios, campesinos y terratenientes, la irrupción de las clases medias en el siglo XX habría transformado definitivamente el capitalismo. Nunca más se verían niños trabajando 12 o 14 horas por unos peñiques, mendigos tirados en las calles, hombres y mujeres sometidos a castigos degradantes y sobreexplotados. Ese capitalismo, adjetivado como salvaje, habría pasado a mejor vida. De él sólo queda un recuerdo borroso y literario, aquel que humanistas, médicos, juristas y representantes parlamentarios habían descrito en sus informes sobre las condiciones de vida de las clases obreras. Por su lectura sabemos del tipo de castigos a los cuales se les sometía. Desde cepos, latigazos, cárcel y encadenamientos, hasta la violación y las mutilaciones. Baste como ejemplo lo dicho por Juan Bialet Massé en su informe sobre "Las clases obreras argentinas a principios de siglo XX": “… desde Santa Fe a Jujuy, el almacén o proveeduría o el crédito al obrero sobre su salario son las armas que esgrime la explotación para estrujarle, sin reparar vicios, antes bien induciéndolo a que se encenegue en él, manteniéndolo en un estado de embrutecimiento y degeneración física y moral que constituye un peligro público.” En parecidos términos se referiría a la situación de los pueblos indios. "Se reniega del indio pero se le explota. Los que hablan de su exterminio, de arrojarlo al otro lado de las fronteras no saben lo que dicen o lo saben demasiado. Aún en el sur, donde es fácil relativamente poblar, porque el clima es similar al de Europa, el brazo del indio vendría muy bien; pero sin él, en el Chaco no hay ingenio, ni obraje, ni algodonal."

Para limar estas lacerantes aristas, la existencia de una clase media contribuía a cambiar la concepción del capitalismo y dotarlo de una perspectiva integradora. Una visión afable, llena de oportunidades sustituía esa época de arbitrariedad, explotación y violencia extrema. Afincar la meritocracia y reconocer los derechos civiles en el marco de un estado de derecho, eran el caldo de cultivo propuesto para su desarrollo. El capitalismo se reinventaba. No más exclusión. Gracias a las clases medias, el temor a las revoluciones socialistas quedaría atrás.

Los trabajadores, dirá W.W. Rostow, en su clásico Las etapas del crecimiento económico, un manifiesto no comunista “… se conformarán con un poco de progreso bastante estable; tenían la sensación de que las cosas estaban mejorando para él y para sus hijos y de que en general, estaban recibiendo una parte justa de lo que producía la sociedad; estaban dispuestos a luchar por lo que él deseaba dentro de las reglas de la democracia política, en un sistema de propiedad privada, tendían a identificarse con su sociedad nacional más que con el mundo abstracto de obreros industriales supuestamente oprimidos…”. Con ello se pretendió deslegitimar la izquierda marxiana. Su pronóstico, nos dicen, se mostró equívoco. El capitalismo no genera más miseria ni pauperización, por el contrario, disminuye las desigualdades y redistribuye la riqueza. Las clases trabajadoras se transformarían en clases medias, es el capitalismo con rostro humano.

Esta interpretación promovida por los intelectuales del establishment es una cortina de humo para tapar la explotación. Las clases medias constituyen un eufemismo para las clases dominantes y su definición adolece de errores de bulto, ni configuran un grupo homogéneo ni tienen intereses comunes, ni menos presentan un proyecto político de sociedad, factores claves para constituir una clase social. Asimismo, la actual concentración de la riqueza pone en entredicho la marcha hacia una sociedad de las clases medias. Por el contrario, todo indica que asistimos a una pauperización creciente de las clases trabajadoras y los sectores medios. La historia le sigue dando la razón a Marx. La crisis es del capitalismo, no de las clases medias.

jueves, 12 de noviembre de 2009

La situación de la comunidad yukpa de Shaktapa no es un caso aislado

Diego Sequera - Misión Boves


Hasta donde estamos informados, Sabino Romero Izarra se encuentra detenido, incomunicado y médicamente desatendido de forma irregular en el Fuerte Caribe del Municipio La Villa en el estado Zulia. Tras los terribles acontecimientos del 13 de octubre, día en que Sabino (Cacique de Shaktapa) y Olegario Romero (de Guamo Pamocha) se enfrentan, consumando la tragedia más reciente de la historia de los habitantes de la cuenca del Río Yaza. Evert Romero (20 años), yerno de Sabino, y Mireya Romero (de 17) mueren producto de los disparos de Olegario y el mismo Evert, así como Marilis Romero (de 9, hija de Sabino), Edinson Romero (sobrino de Sabino) y el mismo Sabino que también resultó herido, si nos atenemos a fuentes como Última Noticias que en su reportaje del 18-10-09 reduce el conflicto a un rollo de comadres armadas. A este punto de la historia parece inadmisible tomar a todas las partes del conflicto perijanero por igual —los ganaderos, los parceleros, los desplazados colombianos, los militares y la Guardia Nacional, la Comisión de Demarcación, las comunidades yukpa de los centro pilotos que apoyan el plan gubernamental y las que críticamente no aceptan el modo en que se ha llevado a cabo en el Río Yaza— : la confusión generada por los diversos enfoques dan la impronta del grueso cúmulo de intereses en la zona. Y lo cierto es que tras la entrega de títulos de tierra el 12 de octubre el conflicto se ha recrudecido, dos jóvenes de la comunidad murieron producto del conflicto, dos niños resultaron malheridos, el conflicto se enreda y se enrarece aún más y el único imputado en el caso hasta ahora es Sabino Romero Izarra.

Rebobinando

Desde principios de 2008, Temas Venezuela ha desarrollado un seguimiento sostenido a la situación de los pueblos yukpa de la cuenca del Río Yaza. De hecho, el primer encuentro, la primera conversación con este semanario, fue realizada entre miembros de la redacción y los caciques Sabino y Olegario en calidad de aliados, porque así fue hasta hace muy poco: las reivindicaciones para ese momento eran las mismas que hasta el día de hoy, al menos la comunidad de Shaktapa sostiene: autodemarcación, pago a las bienhechurías de los hacendados ocupantes y saneamiento del territorio ancestral yukpa. Para el momento, el enconamiento de los “propietarios” de la zona, en particular la familia Vargas era afincado y gozaba –como hasta el día de hoy– de la complicidad de la Guardia y el mando militar del Fuerte Macoa de Machiques, así como de parceleros haciendo las veces de esbirros y de la Gobernación de Machiques controlada por la asociación ganadera Ganaderos de Machiques (GADEMA), que constantemente ejercen amenaza y presión en particular contra Sabino. A todo esto se le deben agregar los vigentes intereses de las trasnacionales mineras, dada la riqueza mineral de la zona, carbón y fosfato en especial. Cuyas concesiones no han sido derogadas a pesar de que desde el 2006 el presidente Chávez paró en seco los proyectos de explotación carbonífera en el Zulia.

Pero si tenemos que establecer un arco cronológico de la actual etapa de la situación, debemos tomar como punto de partida los acontecimientos del 22 de julio de 2008, cuando José Manuel Romero, centenario padre de Sabino y Atancha (sabio) de la comunidad muere a consecuencia de una golpiza propinada por Alejandro Chávez Vargas y sus esbirros trabajadores de la finca Kusare, “propiedad” del primero. Ya pare ese momento el trabajo de “visibilización” realizado por medios alternativos y comunitarios junto a colectivos militantes lograban hacer que la situación tuviera eco en Caracas. Desde la muerte de José Manuel, se agudiza la situación en general y el roce entre las partes se acentúa. Sin embargo, a pesar de numerosos episodios de agresiones e intimidaciones por parte de los factores de poder en la zona en los que los efectivos del ejército y la Guardia, bajo las órdenes del General Izquierdo Torres cobran un papel injustificable a favor del latifundio y el 22 de agosto del año pasado se produce un sonado enfrentamiento entre las organizaciones, los medios comunitarios y la comunidad yukpa de la zona –Olegario y la gente de Guamo Pamocha entre ellos- por un lado y por el otro la Guardia y el Ejército, el 24 de agosto el presidente Chávez desde la transmisión del Aló, Presidente en Petare fija la posición del gobierno junto a la causa yukpa. Tras un largo proceso burocrático, la Comisión de Demarcación designada para la zona comienza su ejercicio en noviembre de 2008 y desde entonces las fricciones comienzan a producirse especialmente entre la Comisión y las comunidades del Río Yaza. Sobre todo en lo que respecta a la demarcación territorial, punto de honor no solo de los yukpa de Shaktapa, sino también de wayúus, añús, barí, y los pueblos originarios del oriente y suroriente del país, como reportamos en noviembre de 2008 en este mismo semanario. La vía correcta, para ellos, pasa por la autodemarcación, y el diseño de la Comisión no ha seguido estas pautas, por ejemplo, reduciendo la extensión y defendiendo título de tierras de una antigüedad cuestionable, ya que data de 1824 o 1848 según las versión sostenida por Mauro Carrero, miembro de la Comisión y secretario regional de Bandera Roja en el Zulia (Últimas Noticias, 11-10-09), alegando que la titularidad de las tierras corresponden a un tal general Jorge Sutherland, como si cualquiera de estos documentos dejara de narrar el saqueo y el despojo a los pueblos originarios del Perijá.

Por otro lado, desde la comunidad de Shaktapa denuncian constantes reuniones de Olegario Romero con militares en Fuerte Macoa, así como con otros factores de las inmediaciones. Matriz que se fortalece con la clásica actuación de las mafias locales.

Sabino es constantemente acusado de “radical” y “purista” por negarse a asumir modos de organización social ajenos a lo que dicta la tradición cultural yukpa. Pero así como en los restantes Centros Pilotos de la zona decidieron asumir esa forma, con todo derecho, Sabino y la comunidad de Shaktapa tienen el de organizarse de acuerdo a su historia e identidad. Pero a todas luces, contrario a lo que piensa la vocería gubernamental en sostener el caso Shaktapa despojado del curso histórico, este no es un caso aislado.

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Sabino es constantemente acusado de “radical” y “purista” por negarse a asumir modos de organización social ajenos a lo que dicta la tradición cultural yukpa. Pero así como en los restantes Centros Pilotos de la zona decidieron asumir esa forma, con todo derecho, Sabino y la comunidad de Shaktapa tienen el de organizarse de acuerdo a su historia e identidad. Pero a todas luces, contrario a lo que piensa la vocería gubernamental en sostener el caso Shaktapa este no es un caso aislado. Y pertenece al profuso, prolongado, sostenido e indetenible transcurso histórico.

Para concluir con el relato de la semana pasada, desde la comunidad de Shaktapa denuncian constantes reuniones de Olegario Romero con militares en Fuerte Macoa, así como con otros factores de las inmediaciones. Matriz que se fortalece con la clásica actuación de las mafias locales. Lo que tiene más sentido ante la matriz “conciliadora” desarrollada por el periodista César Bátiz para su nota en Últimas Noticias del 19-10-09.

Mientras tanto, la madeja de discursos

El discurso asumido por un nutrido grupo de la izquierda—al obviar a los ganaderos, a las mafias y el gobierno zuliano, todo el historial regional, y por otro lado declarando la total culpabilidad del gobierno, de Chávez, que terrorismo de Estado, cuando la gran mayoría, salvo un par de grupos que más bien fallan en las otras reivindicaciones del campo en general, han operado con el mismo coyunturalismo dialéctico de los demás sectores del panorama política nacional, apelando al análisis sesgado producto de la indignación, sí, pero incompletos. La derecha zuliana, los ganaderos asesinos, callan. Nadie está enjuiciado ni se ha hecho nada cercano a la justicia en el caso de José Manuel Romero Izarra, y Sabino se le imputa con dudosísima celeridad, siendo el único imputado por los acontecimientos del 13 de octubre. Pero el marasmo es grande y las claves se pierden, se disuelven, se liquidan. Esta lucha nunca fue acompañada como es: la ambigüedad de la Sociedad Homo et Natura dispersa, los chamos de Ojos Rojos Percepción Colectiva acompañaron duro en la medida de sus muy escasas posibilidades y errores tácticos, y era inevitable que las fuerzas activas en la situación los superara por completo.

Pero el desempeño del gobierno es intraducible, torpe, burocrático. Se hace incomunicable a punta de categorías desvencijadas del capitalismo, falencias ideológicas, argumentos flojos, irregularidades (la presencia de Mauro Carrero de Bandera Roja en la Comisión de Demarcación, por ejemplo). Porque no solo operan las contradicciones tradicionales de un Estado que padece los frenos de su superestructura ante el adelanto de la situación social, sino que en este muy particular caso los códigos organizacionales del Estado occidental y el socialismo, herencia del iluminismo y las revoluciones burguesas europeas y eurocéntricas del siglo XIX son lamentablemente incompatibles con los códigos y modos tradicionales yukpa. Lo que viene a presentar el nervio de todo este conflicto, y el punto central de la lucha de Sabino y la comunidad de Shaktapa.

¿Cómo puede ser un caso asilado?

No es un caso aislado por más que la dioptría política de los políticos que integraron la fracasada comisión se empecinen en desmarcarse en su propio desmedro, además, de los acontecimientos del 13 de octubre, producto del malestar de los resultados. La matriz del caso aislado se limita a la gestión de la Comisión de Demarcación, con todo lo que implica de dioptría política, de burocratismo, de intereses velados. Cosa que malogra al mismo gobierno y establece contrasentidos a lo interno del tejido social, y por encima de todo, confirma el poco éxito alcanzado por la Comisión; una de las partes involucradas sigue afectada. Pero no es un caso aislado. Existe una clara y abierta guerra silenciosa contra cualquier expresión consistente del movimiento popular. No es un caso aislado lo de Shaktapa y se entronca con el resto del paisaje de complicaciones, puntos muertos, burocratismo, lisa ignorancia, impunidad y relativización de derechos humanos. Y no todo corre por cuenta del gobierno por más que quieran vender la idea tirios y troyanos. No es un caso aislado el de Shaktapa del de Mairim Delgado, militante del PSUV y estudiante de educación que denuncia –y ratifica la denuncia– de haber sido detenida y torturada por la Disip. No es un caso aislado como tampoco son los casos de los dirigentes agrarios Nelson López de Yaracuy y de José Pimentel (dos en lo que va de año, actualmente en coma), como tampoco lo es el más reciente en el campo: el de Javier Martínez, de un tiro en a cabeza en el Municipio Veroes en Yaracuy, los tres enmarcados en el proceso de rescates de tierra. No es un caso aislado de los estudiantes de izquierda asesinados —como el de Yuban Ortega, del Técnico de Ejido-, porque de la derecha, ni uno (¿por qué?). No es un caso aislado del asesinato del jefe del Plan Caracas Segura, mayor Delio Hernández o del más reciente asesinato del Secretario General del Consejo Legislativo del estado Miranda (CLEM), Gustavo González, opositor del partido UNT. Todos estos asesinatos tienen el perfil del sicariato paramilitarizado, a pesar de las pretensiones generalizadas de reflejar al gobierno en su conjunto como culpable. Culpable de negligencias y tibiezas sí, responsable, difícilmente. Y esto puede tomarse como especulación, u opinión personal, si prefieren.

Lo mismo los agentes del DAS capturados recientemente.

Sabino continental

Y, mientras tanto, los ganaderos callan mientras todos gritan y hacen suya su parte de la historia dejando mudo a Sabino. La pugna de matrices es lamentable. Ninguna se para sola, ni la de la izquierda, de la derecha ni la del gobierno. Es un hecho desnudo: la lucha por la tierra ancestrales, las luchas más claras contra el capital en todo el continente que, pensando con Theotonio Dos Santos, superan en consistencia a los discursos proletarios industriales, devaluados desde los años 80 del siglo pasado. El caso Shaktapa es expresión local de lo que ocurre en Colombia con la Minga Indígena, con los Mapuches chilenos, los Lenca hondureños, la amazonía peruana, los Aymara y Quechua en Bolivia y Ecuador. El funcionamiento tradicional del estado llega a su límite, y las transformaciones son obligatorias y sobreviene el miedo. El terror de clase, el “hasta aquí llegamos”, la adjetivación exacerbada. La necesaria transformación para superar la situación o el genocidio para preservar los privilegios. Se dispara un dispositivo en los resortes y estructuras del estado burgués y ocurre lo que claramente ilustra el pensador palacio Zygmunt Bauman: Uno de los primeros servicios que la clase marginada brinda a la opulenta sociedad actual es la posibilidad de absorber los temores que ya no apuntan hacia un temible enemigo externo. La clase marginada es el enemigo en casa, que ocupa el lugar de la amenaza externa como el fármaco que restablecerá la cordura colectiva; válvula de seguridad para aliviar las tensiones originadas de la inseguridad industrial. (tomado de Trabajo, consumismo y nuevos pobres). Un reflejo todavía no superado en la gestión la estructura estatal, y que torna la balanza a las inconsistencias de la clase media.

Conclusión abrupta

¿Cuáles son las principales amenazas para la patria y el proceso revolucionario?: el burocratismo y la corrupción enquistada, erigiendo las mafias de la cuarta república; violación a nuestra soberanía por un país vecino, los gobiernos regionales pro oligarquía, pro privatización, pro secesión; racismo, sicariato, narcotráfico, violencia estructural de cuerpos represivos descompuestos y viciados, la coacción poblacional, el paramilitarismo, el miedo, y finalmente el imperialismo y sus intereses. Todos confluyen con la misma intensidad en el Zulia, Sabino es la primera piedra de tranca real y simbólica, y hay que eliminarlo. Tal es el grado de intensificación de la lucha, en especial en las periferias del poder donde la correlación de fuerza favorece a las mafias regionales y la influencia del centro disminuye: ahí se ve con mayor claridad la lucha de clases, la situación revolucionaria: ahí también mayor es el peligro.

Marx, citando a Hegel, en el 18 Brumario de Luis Bonaparte, sostiene que “los grandes hechos y personajes de la historia universal se producen, como si dijéramos dos veces. Pero se olvidó de agregar: una vez como tragedia y otra vez como farsa”. A las puertas del Bicentenario, de la pugna entre el encubrimiento del principal agente propulsora del cambio –el mismo pueblo descalzo de siempre- o la oligarquía criolla, debemos plantearnos la pregunta de cuál será nuestro rumbo. Existen soluciones, comienza con escuchar con humildad las demandas ancestrales de Shaktapa. Y actuar, humildemente, en consecuencia.

Indefectiblemente, no es un caso aislado.

martes, 13 de octubre de 2009

Abaleado por orden de terratenientes de Machiques el cacique Sabino Romero Izarra, dirigente de la etnia yukpa


URGENTE
  • En el mismo ataque a tiros cayó asesinado Eber Romero Valbuena, hijo del cacique Olegario.
  • Ocurrió hace unas horas en la comunidad Chaktapa cerca de Machiques, estado Zulia.
  • La niña Marilyn Romero (12 años de edad, hija de Sabino Romero) y otro niño también fueron heridos de bala.

Justo un día después del Día de la Resistencia Indígena la familia del cacique de la etnia yukpa Sabino Romero Izarra (quien ha sido amenazado de muerte varias veces, un hecho denunciado una y otra vez ante todas las instancias legales, en los medios de información alternativos y del Estado) recibe un macabro regalo de parte de las poderosas mafias de terratenientes que se sienten dueñas de Perijá. Hace unas pocas horas han sido abaleados en la comunidad de Chaktapa. Hasta ahora se sabe de un muerto (Eber Romero Valbuena, yerno de Sabino) y de tres heridos, entre ellos el propio Sabino, su hija Marilin, de 12 años y otro niño de quien no tenemos más detalles.
Desde la propia comunidad llega la siguiente información: la Guardia Nacional está apostada en el sector Cuesta de Padre, y está impidiendo el traslado de los heridos a Machiques, adonde tampoco estarán seguros Romero y su familia. La voz de alerta es para que se traslade a los heridos a Maracaibo, por razones que es preciso decir sin adornos: si Sabino y su familia se quedan en Machiques los van a matar. Allí los terratenientes tienen todo el apoyo del sector económico, oficial y de un sector corrompido de la Guardia Nacional "bolivariana".

Ayer nomás, 12 de octubre, Lusbi Portillo, de la Sociedad Homo Et Natura, hacía el siguiente análisis sobre el fraccionamiento de las tierras de los yukpa bajo el aspecto de "entrega de tierras", acto celebrado con grandes aplausos ayer mismo, día de júbilo según la nomenclatura épica del momento.

Transcribimos acá el artículo de Portillo, copiado de Laclase.info:

Este 12 de Octubre nada tendrán que celebrar los pueblos indígenas que habitan la Sierra de Perijá

Lusbi Portillo (Sociedad Homo et Natura)

En los últimos 50 años los Yukpa y los Barí perdieron más 85% de su territorio en Venezuela. Y aún hoy los minúsculos espacios donde sobreviven están de nuevo amenazados por los mega proyectos portuario vial minero-carboníferos del Estado venezolano y las transnacionales.

Todas las tierras de los indígenas Barí y Yukpa ubicadas en el sureste del piedemonte de la Sierra de Perijá, están dadas en concesiones mineras. Pues hasta el mes pasado sólo Corpozulia había renunciado a 6 Lotes de carbón y fosfatos números XXXIX, XLIX, L, LI, LII y LIII ubicados en las comunidades Yukpa Maraca, Botoncha, Río Yaja, Kasmera, Shiraji, Guamo-Pamocha, Chaktapa, Chaparro, Karañi, Tukuko, Paraya, Tontayonto, Shukumo y Mareba, según Gaceta Oficial 39. 274 martes 29 de septiembre 2009, páginas 11-15, esto significa un total 28 mil hectáreas de 125.956,80 dadas en concesiones en el piedemonte perijanero, más 29.072,90 hectáreas de cuatro empresas de capital privado para hacer un total de 155.029, 70 hectáreas.

Este encadenamiento de proyectos amenaza también a los Wayúu del Socuy, Maché y Cachiri que habitan la parte norte de Perijá, en el municipio Mara. Desplazados hace 40 años de la cuenca de los ríos Guasare para la construcción de la mina Paso Diablo y Norte y hoy amenazados en sus nuevos territorios por la creación de la una nueva mina Casa Blanca y Aljibe de la empresa irlandesa Compañía Carbonífera Caño Seco, C.A. y otras tantas de las empresas Venezolana de Minas, C.A. VENMINCA y Suramericana de Minas, C.A. SDM

El estado Zulia, como otras regiones del país, está ubicado dentro del funcionamiento de uno de los nueve Ejes de Integración propuesto por la banca regional y mundial a través de la Integración de la Infraestructura Regional Sur Americana IIRSA/TLC, para reestructurar de nuevo América del Sur desde los intereses de las corporaciones multinacionales y de Estados Unidos.

Los intereses militares en la frontera, los supuestos derechos de terceros, conjuntamente con estos megas proyectos mineros los que, hoy 12 de octubre, no le impiden una vez más al Gobierno Nacional entregarle a los indígenas Yukpa los títulos colectivos de tierras saneadas “sin minas ni ganaderos”. Así como desde el 2006 hasta la fecha son estas mismas razones las que no les han permitido al Gobierno nacional entregarles al pueblo Barí títulos de propiedad colectivas de su territorio.

La actuación de la Comisión Nacional de Demarcación del Hábitat y Tierras de los Pueblos y Comunidades Indígenas y con ella el Estado Venezolano, les niega a estos pueblos Amerindios, los derechos reconocidos sobre la noción de hábitat indígena como en el artículos número 2 de la Ley de Demarcación y Garantía del Hábitat y Tierras de los Pueblos Indígenas, “La totalidad del espacio ocupado y poseído por los pueblos y comunidades indígenas, en el cual se desarrolla su vida física, cultural, espiritual, social, económica y política; que comprende las áreas de cultivo, caza, pesca fluvial y marítima, recolección, pastoreo, asentamiento, caminos tradicionales, caños y vías fluviales, lugares sagrados e históricos y otras necesarias para garantizar y desarrollar sus formas específicas de vida”; y como “tierras indígenas” “Aquellos espacios físicos y geográficos determinados, ocupados tradicional y ancestralmente de manera compartida por una o más comunidades indígenas de uno o más pueblos indígenas.” En segundo lugar, les niega la posibilidad recuperar las tierras expropiadas a sangre y fuego por los ganaderos colonos durante la fundación de Machiques. Esta comisión intencionalmente les desconoce el derecho que poseen los pueblos indígenas a volver a sus territorios expropiados.

El Estado gobierno pretende fraccionar el territorio del pueblo Yukpa entregando este lunes 12 de Octubre de 2009 en mano de Sergio Rodríguez sólo 45 mil hectáreas a 33 comunidades ubicadas en la cuenca del río Apón en los sectores Shirapta, Aroy y Tinacoa, dejando por fuera el 90% de las comunidades ubicadas en las cuencas de los ríos Negro, Yaza y Tukuko. Siguen pendientes los derechos humanos territoriales del pueblo Yukpa. Ya se escuchan rumores que varios dirigentes Yukpa de estas tres comunidades solicitaran la nulidad de estos títulos.

Para poder cumplir con los derechos humanos territoriales de los pueblos Yukpa y Barí el Estado gobierno debe derogar o eliminar las concesiones mineras y pagar las bienhechurías de varias haciendas y parcelas solicitadas:

EL PUEBLO YUKPA. SECTOR TINACOA: solicita sus tierras ocupadas por las haciendas: potrero Los Andes de la hacienda El Mango, hacienda Cuibas. SECTOR AROY, solicita sus tierras ocupadas por las haciendas: Puerto Nuevo, El Cofre, San Salvador, La Sierra y Alto la Piedra, vaquera El Mamón y vaquera Guayaquil de la hacienda La Esperanza. SECTOR SHIRAPTA, solicita sus tierras ocupadas por las haciendas: El Capitán y la vaquera Erapsha (Campo Alegre) de la hacienda La Esperanza. SECTOR TOROMO, cuyas tierras se encuentran ocupadas por las haciendas Medellín, Maracay, La Lucha, El Higuerón, Campo Libre y La Victoria. SECTOR KASMERA, solicita sus tierras ocupadas por las haciendas: Wariompa, Aguas Calientes, Maracas, Maraquita, Rancho Alegre, Medellín; están ocupadas las haciendas: Paja Chiquita, Brasil, Kusare y Tisina. SECTOR TUKUKO, solicita sus tierras ocupadas por las haciendas: potrero Los Andes de la hacienda: La Fron­tera, Galaxia, Brasil, La Victoria, Majumba, Las Palmas, Perijá, Playa Bonita, Las Lilas, Cambuche, La Sierra, La Gran China, Ceilán, Delicias, La Piscina, Las Lomas, Rancho Quemao, Rosario, Cordillera, Calvario, vaquera Delicias de la Hacienda Panamá, Santa Isabel, potrero de la Hacienda Santa Rosalía, Altamira, El Carmen, parcelas de La Gloria, Barranquilla, San Salvador, Materita, par­celas de La Estrella. PUEBLO BARÍ; constituido por las comunidades: Bokshi, Orokori, Okshidabú, Ihtanbobó, Araktohba, Somemé, Ishirakbayiroo, Saimadoyi, Barisakba, Dakuma, Bachichida, Kugdayi, Karañakaek, Yegbachi, ubicadas dentro de la zona demarcada por la pica barí solicitan el reconocimiento oficial de dicho lindero y la afectación de las mejoras y bienhechurías de varias parcelas y las haciendas El Rodeo, Puerto Estrella, El Diamante y Puerto Rico. LA COMUNIDAD KUMANDA solicita la afectación de las mejoras y bienhechurías del fundo El Socorro y potreros de la hacienda San Ricardo, y el lote de montaña donde se encuentra los conucos y lugar de casería y recolección. La comunidad LAS COMUNIDADES BAKUGBARÍ Y BUAHSSAGDARI, solicita la afectación de las mejoras y bienhechurías de los fundos Los Bohíos, Buena Esperanza, La Unión, El Paraíso, La Esmeralda, La Virtud, El Carmen, San Pablo, parcelas ubicadas en la antigua hacienda Los Toronjos, San Gregorio y El Oriente. LA COMUNIDAD KOKDAKINKAE solicita la afectación de las mejoras y bienhechurías de potreros de las haciendas Nueva América, Monterrey y Junín. LA COMUNIDAD SENKAE solicita título colectivo de las tierras que Las haciendas Alga y El Rosario y las parcelas San Miguel, las de Roberto Méndez y Ciro Fernández. LA COMUNIDAD DUGDUDARI solicita la ampliación de sus tierras con la afectación de las mejoras y bienhechurías de Las haciendas Alga y El Rosario y las parcelas San Miguel, las de Roberto Méndez, Ciro Fernández y la parcela de Elena Cohen. LA COMUNIDAD AHDOUBARI, solicita las parcelas de Luis Iguarán y Eligio Chacín, LA COMUNIDAD ASOGBAKAA solicitan la ampliación sus tierras con la adquisición de la hacienda Caño Negro y LAS COMUNIDADES ARUUTATAKAE Y KAÑAGUATO las haciendas la Platanera y Corubal.