domingo, 19 de septiembre de 2010

Muerto de hambre y jarto e gloria (rimas para una historia del pueblo)

Para interpretar preferiblemente en golpe de seis por derecho, con bandola, cuatro y maracas. Póngale sin embargo la música o fraseo que guste.


No me llore por el pueblo
que esa vaina no me gusta

Que esa vaina no me gusta
Más bien cuénteme la historia
Que no se ha contado nunca:
La historia del pueblo llano
Mi gente de piel oscura
Mal vestida y mal hablá
De manos y lengua rústica
Del que siempre se aprovechan
Los patiquines que estudian
Ese pueblo sepultado
En una gaveta sucia
donde la historia oficial
Nunca revisa ni esculca
El de la historia no escrita
El del alma vagabunda
Es mi pueblo escamisao
El de la rabia profunda

El de la rabia profunda
Cuénteme Viejo esa historia
Que a los ricos les asusta
La historia de mis abuelos
Que a los doctores insulta
La historia de los sin tierra
Tierra pal que nos sepulta
La historia del que trabaja
No la de la gente curta
Los que se parten el lomo
Y unos poquitos disfrutan
Este bravo pueblo alzao
Ese que estalla y relumbra
Genuino libertador
Que va palante en la lucha
Antes lo llamaban horda
Antes lo llamaban turba
El pueblo estaba aplastao
Esclavitud hijoeputa
Al indio lo segregaron
destruyeron su cultura
El negro era servidumbre
Pardo y mestizo era chusma
Pero cuando entró a la guerra
Sangró la tierra y la luna
Destruyó to’s los altares
Las mansiones y los curas
Mil ochocientos catorce
Tiene fechas muy fecundas
El pobre llegó al poder
El millonario a la tumba
Pagaron con sus doncellas
Trescientos años de furia
Al mando del taita Boves
Acabó con la República
La república mantuana
De casaca y de peluca
Esclavista y aristócrata
Patria de ricos de cuna
No podíamos perdonar
Una patria tan pajúa

_______________
(revuelta o intermedio)

Cuénteme Viejo qué ha sido
De esa turba y esa horda
Ese pueblo somos todos
Los pobres, los pelabolas
Yo le exijo, pobre viejo
Que usted me cuente esa historia
La del obrero, el esclavo
Que en la fábrica lo explotan
La historia del campesino
Pescador y limpiabotas
Artesano y pichachero
La ama de casa y las otras
Mesonera e botiquín
Doméstica y planchadora
La historia del desempleado
Que está fundío y le toca
Vivir debajo de un puente
Muerto por la cañandonga
Despreciado por su gente
Fulminado por la droga
Mendigando por las calles
Salí a atracá con pistola
Lo exprime el capitalismo
Y pa la calle lo bota
Este pobre pueblo manso
Cuando se arrecha esmorona
Las sociedades corruptas
Que nos niegan nuestra historia
Es una historia tremenda
Es una historia gloriosa
¡Cuente la historia de un pueblo
Muerto de hambre y jarto e gloria!


___________
(Revuelta o intermedio)

Y yo le sigo exigiendo
Que me cuente qué es la patria

Que me cuente qué es la patria
Yo creo que nos estafaron
En los libros de primaria
Porque allí sólo me cuentan
De los blancos las hazañas
El grito de independencia
Fue pura gente mantuana
Y a los pobres los tenían
Sirviéndoles en las casas
En enormes plantaciones
Y en las minas los mataban
Vergonzosa esclavitud
Que todavía nos envaina
¡Hasta que llegó el momento
Que entráramos en batalla!


___________
(Revuelta o intermedio)


Cuando entramos en batalla el espanto los atrofia
Porque cuando estamos bravos
El sangrero se desborda
Yo quiero que usted recuerde nuestros momentos de gloria
Las batallas de La Puerta
son para el pueblo una honra
cerca e San Juan de Los Morros
emboscaron a las hordas
pero el pueblo incontenible
Despedazó aquellas tropas
Dos veces creyó Bolívar
Derrotarlos de esa forma
Dos veces el pueblo hambriento
Le propinó esa derrota
Zaparapanda e coñazos
¡Pa que respete a la horda!

Ay a la horda
Dígame usté Las Queseras
Donde Rondón se desborda
Los españoles confiados
Disciplinados y en forma
No me digan “vuelvan caras”
Esa embuste tan grandota
Cuénteme al héroe que estaba
Al frente de la patota
Este Juan José Rondón
Que asombró a toda Colombia
Orgullo de Las Queseras
Compai de Boves que azota
Pero cuando este murió
Fue pal llano con su tropa
Hábleme de los Farfán
Que en la escuela ni los nombran
Negro Miguel y Andresote
En los libros ¡ni su sombra!
Por qué a mí nunca me cuentan
Que el ejército patriota
Es el pueblo desbordado
Que antes lo llamaban horda
Por cinco países fueron
A morir en forma anónima
De la Guerra Federal
Al gran Martín Espinoza
A mí siempre me lo ocultan
Sólo me hablan de Zamora
Cuénteme al Negro Primero
Saqueador a mucha honra
Otro compadre de Boves
Otro de alma cimarrona
Que después se fue con Páez
Lo captaron los patriotas
Pero a mí sólo me cuentan
Que se murió en esta forma:
Pidiendo permiso al jefe
Pa morir junto a sus botas
¡Pa eso es que hablan del Negro
Pa llamarlo jalabolas!

___________
(Revuelta o intermedio)


Esta es otra grosería
Que enseñan en las escuelas

Que enseñan en las escuelas
La batalla e la Victoria
Donde encuentran resistencia
Los pobres y cimarrones
A toda Aragua la asechan
Un puñado e caraqueños
José Félix Ribas entrena
Para frenar a los nuestros
Y se produce una fiera
Matazón entre muchachos
Sin experiencia en la guerra
Por un lado los blanquitos
Que estudian en las escuelas
Por el otro los esclavos
Muchachos de piel morena
Era joven contra joven
Pero eso nunca lo cuentan
Día de la Juventud
A mí me imponen la fecha
El catorce de febrero
Cuando fue la coñacera
Pero aquí yo quiero honrar
A los hijos de las negras
¡no a los hijos de los ricos
Ni a los dueño e las haciendas!

___________
(Revuelta o intermedio)

Ya está bueno de Miranda
Páez, Bermúdez y Bolívar
En una historia de santos
Yo quiero hablar de Mandinga
El 27 e febrero
Eso sí es historia digna
La fundación de una patria
Antes sólo éramos mina
Me educaron los adecos
Nos inculcaron doctrina
Nos contaron su versión
interesada y ¡la pinga!
Ya no más Santos Luzardo
Ya no más Pinto Salinas
Ya no más puntofijismo
Ya no más Renny Otolina
Ya no más Radio Rochela
Échenlos pa la letrina
Ya está bueno de petróleo
Ciudades cosmopolitas
No más centros comerciales
Desarrollo y autopista
No más universidad
Que la mente nos cocina
No más 23 de enero
Eso huele a naftalina
Yo quiero monte y culebra
No más Caracas sifrina
No más “templo de pavor”
Esa canción tan ladilla
Ese “gloria al bravo pueblo”
Que da bostezo y piquiña
Que nuestro himno sea un tambor
Un tamunangue una quirpa
Y a ese panteón nacional
Báñenlo con gasolina
Con un fósforo en la mano
Me pararé en una esquina
A contar la nueva historia
Que la otra es nuestra ruina
Que viva el doce de abril
Fecha que nos glorifica
Ese día no nos calamos
Al rico y su tiranía
Tumbamos al empresario
que el gringo nos imponía
¡Y esta historia continúa
Esta historia no termina!

jueves, 16 de septiembre de 2010

El “monstruo” que fue todo un pueblo

Artículos referenciales:


_______________

El prestigio del “primer jefe de la democracia” (como lo bautizó Juan Vicente González) funcionaba como hoy lo hacen los blackberrys y la televisión: cuando en una población corría la voz de que se acercaba Boves, esclavos y sirvientes comenzaban a festejar y los amos a aterrarse: eran los misiles del asturiano que se activaban antes de empezar las batallas. Vaya este otro análisis a 228 años del nacimiento del Taita

Cecilio Canelón

Como pretendemos ir a contracorriente, comenzaremos esta especie de biografía desde la muerte del personaje, y un poco después. El 17 de febrero de 1815, desde Mompox (Nueva Granada) Simón Bolívar decía: “La muerte de Boves es un gran mal para los españoles, porque difícilmente se encontrarán en otro las cualidades de aquel jefe”. Es quizá el único pasaje, en todos los documentos de Bolívar, en que El Libertador le reconoce algún mérito a su contrafigura, el hombre que destrozó con sus hordas el segundo intento de fundar una República. Por supuesto que se equivocaba Bolívar: quien lo había derrotado y amenazaba con liquidar a todas las castas dominantes era el pueblo desbordado, no un general con cualidades excepcionales. El prestigio del “primer jefe de la democracia” (como lo bautizó Juan Vicente González) funcionaba como hoy lo hacen los blackberrys y la televisión: cuando en una población corría la voz de que se acercaba Boves, esclavos y sirvientes comenzaban a festejar y los amos a aterrarse: eran los misiles del asturiano que se activaban antes de empezar las batallas. Boves no tenía tras de sí a un ejército sino todo un pueblo alrededor, en todas partes. Mucha gente que se activó y peleó para la causa (que no era la realista, por cierto, sino la de la redención del ser humano en esclavitud) jamás vio al jefe: bastaba invocar el nombre de aquel que invitó al pueblo pobre a arrebatarles a los ricos lo que éstos le secuestraron por años, para que entrara en acción el ejército más pavoroso. Tal cual el Sacudón (o Caracazo) de 1989, la rebelión de 1813-1814 no tenía un foco o punto de partida sino cientos de miles: en cada sótano, fogón o hacienda donde hubiera gente con las esperanzas destruidas, ahí estallaba la furia. Aquel fenómeno, junto con el de Haití años atrás, es el antecedente más claro de lo que se ha llamado Ejército de Liberación Popular en América Latina, y su acción caótica y justiciera se llama democracia. Y fue cruel, muy cruel, este primer ejercicio de democracia participativa y protagónica en Venezuela.
Apenas se olfateaba la llegada del ejército bovero, el esclavo desobedecía a su amo y se iba tras los bienes, tras la niña o mujer que lo despreciaba; el engreído patrón que echaba látigo y desprecio sintió al fin la lanza del que siempre fue obligado a postrarse. La capacidad de destrucción de un pueblo rabioso se echó a rodar inmisericorde. Las ciudades y caminos se llenaron de escenas inverosímiles de horror; así se cobró la gente pobre una venganza de 3 siglos. Pero como siempre es más fácil personalizar el odio y el miedo, los historiadores prefieren atribuirle a un solo sujeto cada degollamiento, cada violación, cada descuartizamiento. Boves no mató a cien mil personas, pero el demagogo estándar jamás dirá que fue el pueblo salido de madre. Eso no genera simpatías. No "vende". Mejor entonces echarle la culpa a un solo hombre.
Pero aquí el punto de interés es otro. Que El Libertador haya atisbado “cualidades” casi irremplazables en José Tomás Boves (muerto en la batalla de Urica, 5 de diciembre de 1814) es digno de apreciarse, sobre todo teniendo en cuenta los párrafos que le había dedicado al asturiano en cartas anteriores: “el archimonstruo, el devastador de Venezuela”… “más de ochenta mil almas han bajado a la silenciosa tumba por su orden o por los medios y aun por las manos de este caníbal, y el bello sexo ha sido deshonrado y destruido por los medios más abominables y de la manera más innatural y horrenda” … “Nada se ha escapado a la furia despiadada de este tigre” … “de todos esos campos risueños, apenas quedan vestigios, excepto escombros, esqueletos y ceniza”.
Así se expresaba Simón Bolívar, un hombre que en una sola orden y en un solo día mandó a asesinar a 800 españoles, incluidos reclusos y enfermos en La Guaira. Esto ocurrió el 14 de febrero de 1814, pero la historia patria prefiere opacar este suceso, y nada mejor que la Batalla de La Victoria, que tuvo lugar el mismo día, para lograrlo. Casi ningún venezolano recuerda hoy que el “Día de la Juventud” hubo una matanza de españoles indefensos.

¿Por qué silenciar la más grande rebelión social?

Antes del período de Guerra Social (1812-1814) hubo varios alzamientos, insurrecciones e insumisiones de esclavos que han concitado el interés de los venezolanos. Desde 1603, cuando se sublevan los negros en las rancherías de perlas en la Isla de Margarita, hasta el alzamiento de José Leonardo Chirino en Falcón (1795), pasando por las muchas cimarroneras y gestos insólitos como los del Negro Miguel, Guacamayo y Andresote, hubo docenas y quizá centenares de actos de rebeldía que pasaron a la historia con gran renombre y admiración, aunque sólo tuvieron alcance local. Quizá sea el de Chirino el más conocido y celebrado de todos los alzamientos de esclavos, y se trató de un movimiento de unas 200 personas que abarcó un territorio de no más de 700 hectáreas.
En cambio, el fenómeno telúrico, el espantoso sacudón que desató el pueblo oprimido bajo las órdenes de José Tomás Boves entre 1813 y 1814, fue el primer alzamiento popular de alcance nacional registrado en lo que hoy se conoce como Venezuela. Pero ese estallido sólo es mencionado como hecho horrendo y maligno, por razones que tienen que ver con el resguardo de los valores de la patria. Más allá de las consideraciones acerca de si Boves y su gente eran “realistas”, descuella el hecho de que la mayoría de las personas sometidas a esclavitud, servidumbre y segregación (negros, pardos y pequeños comerciantes canarios) se incorporaban a las filas de la rebelión en mareas desbordantes. Ha dicho Juan Bosch: “Cuando Boves ordenó el ataque a La Victoria, en el mes de febrero, disponía de 7.000 hombres; cuando huyó hacia los Llanos la noche del 17 de abril, le quedaban sólo 400. Y sin embargo al comenzar el mes de junio reapareció en los Llanos a cabeza de miles de seguidores, tan fieros como los que mandaba dos meses antes.
El pueblo engrosaba las filas de Boves sin cesar, como aumenta la lluvia el agua de los ríos”.
Sobre Boves pesa un dictamen simplista: peleaba por la corona para reimplantar o sostener el sistema colonial. Los hechos hablan de una realidad más compleja: los esclavos y oprimidos le seguían porque a su lado iban a combatir a una casta que se ganó su desprecio: los blancos criollos, los mantuanos. ¿Era realista también el pueblo pobre? ¿Adoraba al Rey y a la Corona? El pueblo pobre tenía entonces una vaga noción de lo que eran o significaban ese personaje y esa institución. No puede reclamársele al pueblo oprimido el "pecado antipatriota" de haber invocado a la corona para sublevarse. La invocación de Boves en el papel hablaba de defensa del Rey, pero la invocación en los campos fue de una rabia ancestral. Demagogo sí que lo era, pero en su descargo queda el haber cumplido una promesa crucial: entregarle al pueblo pobre, o mejor: permitir que el pueblo pobre tomara con sus manos, lo que los grandes propietarios blancos le arrebataron por tres siglos. Allí queda, para la historia, el célebre bando de Guayabal (noviembre 1813), primer documento de Boves a sus jefes españoles, en el cual solicita apoyo y reconocimiento a sus hombres. Se dice rápido, hasta que uno se percata de que “sus hombres” eran gente que no tenían más que medio pantalón y unas cadenas, y de pronto viene un jefe y pide para ellos rango militar y respeto a su investidura.
El Regente Heredia, realista, decía que Boves estaba exterminando la raza blanca en Venezuela. Blanco criollo, mantuano y republicano quería decir lo mismo para los hombres de Boves. Tomás Morales, quien le sucedió en el mando como comandante general del ejército de Oriente cuando Boves murió en la batalla de Urica, escribía en febrero de 1815 que había exterminado a los republicanos. ".. .no han quedado ni reliquias de esta inicua raza en toda Costa Firme", decía.
¿Vale la pena detener el análisis en la observación del presunto racismo implícito en el anhelo de exterminio de los blancos? No, porque “blanco” en 1814 significaba propietario, y el propietario era el esclavista, terrateniente, engreído, poderoso y criminal de siempre: era el opresor que primero era español nacido en Europa y ahora era español nacido en Caracas. Así, la insurgencia de la horda bovera hablaba de un contenido de clases: muerte al que lo tiene todo y poder para el que nada tenía.
El resto de los datos biográficos de José Tomás Boves puede diluirse en una narración bostezante sin problema alguno, porque lo esencial de su persona no es su persona sino el maremoto humano que fue tras de sí: nació en 1782 y murió en 1814. En términos actuales tenemos a un joven de 32 años puesto al frente de un pueblo que por unos pocos meses tuvo el poder (aunque no ejerció funciones de Gobierno). Un pueblo y no un ejército. Ese fue el “secreto” de sus terribles victorias.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Des-Orientado en Nueva Esparta ¿DÓNDE ESTÁ WILLIAM FARIÑAS?

Y es que de verdad, nunca me lo he topado por mi barrio. Miento, un 25 de julio, aniversario del natalicio del General Santiago Mariño, ése día colocó una ofrenda floral y se fue. La otra fue el viernes 27 de agosto de 2010, no hace mucho, un día antes de la visita del comandante Chávez, pasó raudo y veloz en una flamante camionetota, de esas de doble cabina y color fulgurante. En ambos casos eran tiempos de campaña y en ambos casos, él era el candidato.
No logro entender cómo es la vaina con eso de ser candidato, o mejor dicho con eso de ser líder de un pueblo de gente que se caracteriza por ser uno de los pueblos con la gente más jodedora y chistosa que tenga Venezuela. Por el contrario, William Fariñas es uno de los hombres más insípidos que he visto, no sabe echar un chiste malo, no tiene gracia ni carisma ni simpatía ni don de nada de lo atribuible a un líder de un proceso revolucionario. William Fariñas es un tipo gris.
Le gusta que le digan comandante. Su máximo logro pareciera ser amigo de Chávez y solo con eso él jura que será electo algo, de hecho ha dado muestras de una de las mayores demostraciones de candidez en la política venezolana, cree el susodicho comandante que por ser amigo de Chávez, tiene el mandado hecho. No aprendió de la elección pasada. No entendió el mensaje, y es posible que no sepa que hubo un mensaje.
Desde una carroza o desde una emisora de radio no se gana ninguna elección, por lo menos por ahora, en estos tiempos de cambios. Caminar, tocar, ver a los ojos, hablarle a la gente mirándoles a la cara, es necesario y vital.
Es la segunda vez que William Fariñas es candidato y esta segunda vez no es mejor que la primera. Simplemente no está en ninguna parte, no se le ve. No se le oye, no se le siente, no se capta su mensaje ni su imagen. Desaparecido y callado.
Esta reflexión surge porque ya he tenido la desagradable oportunidad de toparme en par de oportunidades con el otro candidato, que como verán tampoco es un gran despliegue, pero el caso es que el nuestro no está por ninguna parte. Nunca he querido hacer comentarios públicos sobre los múltiples defectos que veo en el señor William Fariñas, amigos me han criticado, pero el caso es que no he fallado en mis apreciaciones, no tiene capacidad, no motoriza no mueve emociones es insípido y gris. No ganará y no ganó, ahora la cosa es distinta, podría salir, mas no ganar. Posiblemente saldrá electo por virtud de una vieja trampa adeca, la cual los revolucionarios han adoptado con mucha complacencia y satisfactorios resultados. De no ser así, este gris comandante no ganaría nada.
Coraje se necesita para entender ciertas señales del pueblo. Eso también define a un buen líder.

sábado, 11 de septiembre de 2010

Verdaderamente pa' la asamblea!



Verdaderamente pa' la asamblea!


Por: Baleryns López
baleryns@hotmail.com


Más allá de nuestras percepciones totalmente parciales y críticas sobre el proceso revolucionario bolivariano, más allá de que en 4 años de tener la Asamblea Nacional roja rojita no hayamos podido aprobar las reformas a las Leyes Orgánicas de Trabajo, Seguridad Social, Tierra y aprobar la Ley Orgánica de Cultura, las leyes ordinarias como la de Responsabilidad Política de las Funcionarias y Funcionarios Públicos, la Ley contra la Corrupción, Ley de Desarme, Ley de Arrendamiento Inmobiliario... de que sabemos que la aprobación de la Reforma a la Ley Orgánica de Educación fue producto de una profunda jalada de orejas y de ¿qué coño han estado haciendo en la asamblea en todo este tiempo de gestión? Más allá de esto tenemos que votar por nuestr@s candidat@s a la Asamblea Nacional.

Seamos todo lo críticos que querramos, vamos a darle pues: a las y los diputados que se encuentran ahora en la Asamblea las y los escogimos porque vienen de tal o cual partido político, no porque les haya acompañado una visión, experiencia o necesidad política sobre alguna realidad en especifíco, por ejemplo, porque vienen de la lucha sindical, campesina, comunal... así que no nos ha de sorprender su gestión actual, una gestión que no ha ido acompañada del impulso intelectual y pasional suficiente para hacer lo que hay que hacer.

Por otro lado las y los candidat@s actuales estan casi en las mismas, salvo a los que obtuvieron su candidatura a través de la elección popular. Hay gente por ahí que anda con una quejadera al respecto diciendo “no voy a votar por fulanito o perencejo, por ese ya voté y nada, a esa ni en su casa la conocen..” y cosas así. A est@s les recuerdo que pertenecemos a un partido, al Partido Socialista Unido de Venezuela y que en su seno se libraron las elecciones primarias de mayor contundencia y participación histórica del país, en las que participaron 2.539.852 militantes de un total de 6.776.618 inscrit@s, y que si bien es menos de la mitad es@s militantes fueron las y los que votaron y eligieron, no por mi, sino por todos los 6.776.618 millones de inscritos.

Yo voté en las internas y perdió el precandidato por el que lo hice y no por esto no voy a votar por el que quedó, de hecho el que quedó no me agrada en lo más mínimo, pero haré de tripas corazón y votaré por ese camarada igual. Porqué hacerlo, lo contrario sería una malcriadez y un infantilismo. Uno tiene que disciplinarse. Así es el juego democrático.

Ahora los que no pueden pensar en quejarse son l@s que no votaron en nuestra interna y menos que menos los que ni siquiera están inscritos en el PSUV. Pero lo hacen. A uno lo escuché diciendo que cómo iba el a votar por el fulano ese, que ese era un enemigo y que al enemigo ni agua, y yo dije ¡coño ahora si que nos lleva el diablo! Quisiera preguntarle a las y los compañeros que tienen estas posturas o algunas parecidas si le dirián publicamente al pueblo que no vote por nuestros candidat@s a la Asamblea Nacional. Yo creo que no.

Tenemos que definir claramente quién es nuestro enemigo directo, y estos son los escuálidos; por no llamarlos opositores, pues para eso les falta una morena por ejemplo: empezar a ser un poquito más seri@s. Estos son nuestros enemigos inmediatos, luego nuestro enemigo a largo y profundo plazo somos nosotr@s mismos. Si la Asamblea esta como está es por nuestra falta de organización, de contundencia y de protesta, tenemos que tomar al toro por los cuernos o nos van a seguir jodiendo.

Les aseguro, que por más que sea, es mil veces preferible a la hora de impulsar nuestras propuestas y paralizar otras, contar con una o un compañero que esté más cerca del pueblo dentro de la Asamblea Nacional a que este adequita adequita o verdecita verdecita.

Con las y los nuestros que metan la pata ya nos las arreglaremos, porque al final, el poder no reside en ellos ¿no? Si el poder soberano es el pueblo, o sea nosotros, nos toca es empoderarnos y ejercerlo, tenemos que perder el miedo a las retaliaciones políticas y dejar el pragmatismo a un lado; para profundizar esta vaina el pueblo tiene que verdaderamente ir pa' la Asamblea!

lunes, 23 de agosto de 2010

Borrador antifeminista-antigeneracionista

Baleryns López / baleryns@hotmail.com

La necesidad de la organización es incuestionable, si nos organizamos como mujeres, como indígenas o como jóvenes... Ahora, la cuestión es el punto de vista central de estas organizaciones, para qué nos unimos los jovenes o las mujeres, sin perder de vista lo fundamental en el socialismo, y es la igualdad entre todas y todos, sin menoscabo de uno u otro por tener diferencias de genero o generación, y esto se está perdiendo. Es más, la mayoría se encuentran en un camino que pretende, disimuladamente o no, instaurarse por encima del otro y para esto crean e inpulsan en much@s prejuicios y discriminaciones.

Claro que queremos superarnos, queremos superar al capitalismo en sus distintas manifestaciones que van desde lo subjetivo hasta lo real concreto. Pero es superar mediante el uso de argumentos verdaderos y la apropiación de una nueva conciencia de sí mismo y la sociedad, que es muy distinto a aplastar al otro, por más coño de madre que sea, a través de la instalación de prejuicios y algunas falsedades.

El prejuicio y la falsedad, la mentira y el racismo son las herramientas fundamentales de la instaurtación del odio, son las herramientas fundamentales del capitalismo y el fascismo. Éstas no pueden ser jamás herramientas a usar en los senderos del socialismo, camino al tan añorado comunismo moderno.

Entonces todas esas frases que utilizamos en “nuestro” discurso dejan mucho que desear de quienes supuestamente están más preparados que nosotr@s l@s nadie y se encuentran en la vanguardia de nuestro proceso. Decir que la revolución socialista es feminista o que la juventud es la vanguardia, son contradicciones que no podemos dejar pasar.

Discriminaciones como el Ministerio del Poder Popular para la Mujer (habría que revisar cómo participamos nosotr@s en la creación de tal ministerio) y la Igualdad de Género... Pero qué igualdad puede haber si ya instalamos de entrada a la mujer como punto fundamental y prioritario de ese ministerio, imaginense un ministerio de la mujer y la familia, acaso es la mujer el eje más transcendental del núcleo familiar, o existe algún miembro de la familia que sea el eje transcendental. De serlo debería ser, no transcendental, sino prioritario las y los hijos...

Estamos claros de que existe discriminación hacia la mujer, pero esto no podemos superalo discriminando a nuestra contra parte. Estamos claros deque existe violencia fisica sobre todo del hombre hacia la mujer, para esto existia y aun sigue existiendo el INAMUJER y más que chuta; y que existe además una violencia sicológica de la mujer hacia el hombre y los hijos que no es tomada en cuenta, entonces bueno hagamos un Ministerio del poder popular para el hombre y la igualdad de genero y un Ministerio de poder popular del niño y el adolescente. No sé si reirme o llorar la verdad sea dicha, lo que si es que me provoca y de seguro lo haré es echar una menta e'...

Por otro lado, las tendencias biologicistas de nuestro proceso son un poco espeluznantes; nada más capitalista y facho estamos claras y claros pues. ¡Qué fastidio! Me gustaría saber cuántas hojas de papel, o sea, cuántos árboles de más fueron asecinados por poner claras y claros, bellas y bellos, el ser y la sera humana y cosas de esas que sobran cuando nuestro idioma tiene palabras en donde cabemos todas y todos. ¡Coño donde cabemos todos!

Estamos claros conque, para la sociedad de consumo, los viejos son un estorbo; una mierda de la que hay que deshacerse lo más pronto posible pues ya no se los puede explotar fisicamente con el mismo rendimiento de un adolescente; son un carro viejo que baja pa' la Guaira, pero hay que subirlo empujao pues. Tanto es así, que en el clímax del neoliberalismo salvaje mismo, las grandes trasnacionales le metieron mano sin la más miníma culpa, a los seguros medicos de muchos paises dejándolos en la bancarrota, dejándolos desprotegidos; en algunos paises como en Argentina muchos viejos, ancianos o personas de edad prolongada se suicidaron en plena plaza pública como protesta por no tener ni siquiera con qué comer. Aquí tambien empezaron a preparar el terreno para hacer lo mismo, pero gracias al pueblo y al proceso bolivariano, están cada vez más protegidos.

Para las sociedades occidentales u occidentalistas las viejas y los viejos, las abuelas y los abuelos (verga pobrecitos los árboles), todos aquellos que pasen de 50 años, no valen nada; en cambio, para las sociedades orientales y sociedades aborígenes, las y los ancianos son parte fundamental del conocimiento como personas depositarias de las experiencias alcanzadas a lo largo de toda su vida. En en plano político es idéntico, sumando claro los dogmás, yo diría mañas, que uno agarra mientras anda el camino. Es por esto que me parece irrespetuoso y discriminativo decir que la vanguardia de este proceso es la juventud venezolana, despreciando toda la experiencia y el conocimiento de camaradas valiosos, y estableciendo a priori a un sector de la sociedad como lider de este proceso. En la lucha política por el liderazgo todas y todos somos iguales sin distingo de raza, género o generación, esta se libra en las comunidades, universidades, en el partido; en el ámbito donde nos encontremos inmersos y quienes decidirán quienes son las o los líderes serán las personas que integren estos espacios. La vanguardia no serán las mujeres o los jóvenes porque si, porque a algún fulano o fulana se le ocurrió; lider será aquel que mejor represente o lleve adelante los intereses y necesidades sociales del colectivo, esto para mi es la vanguardia, la gente que el pueblo impulsa para que lleve adelante un proyecto colectivo, un sueño colectivo.

¿Dónde queda entonces esa frase tan hermosa del Aquiles de los poderes creadores del pueblo? Pueblo somos todas y todos, (claro con sus diferencias de clase por supuesto pues los ricos y burgueses no entran en esta definición claro), pero ¡el pueblo son las mujeres, los hombres, las niñas y los niños, las y los adolescentes, las viejas y los viejos! ¿Hasta cuándo coño vamos a seguir reproduciendo estas aberraciones?, se nota con esto que el pueblo, nuestro pueblo no está participando, pues en su sabiduría y en su ignorancia reconoce que estos son prejuicios y mentiras y los supera con amor y constancia.

miércoles, 28 de julio de 2010

Convit, el Nobel y los aplausos del enemigo

Cecilio Canelón

Cada cierto tiempo tiene lugar entre los nuestros, en el chavismo militante y en los activadores de una Revolución que trasciende la coyuntura actual (“chavistas versus escuálidos”) un fenómeno incómodo y muy molesto. Hay gente nuestra que quiere que el enemigo nos premie. Así, comienzan a surgir iniciativas, recolecciones de firmas, manifiestos, documentos, donde se solicita y a veces hasta se EXIGE que le den el premio Nobel de la paz a Chávez, a Fidel Castro, y justo ahora hay un murmullo en Argentina y otros países porque hay gente bienintencionada (sin duda) pero muy ingenua que solicita el Nobel para las Madres de la Plaza de Mayo. ¿Y para qué queremos que el enemigo homenajee a unas doñas que, al menos según sus principios, son gente nuestra?
El premio Nobel, hasta donde se sabe, es un galardón que la sociedad burguesa-capitalista le otorga a los hombres, iniciativas e instituciones que la hacen posible y soportable. Es el máximo reconocimiento al esfuerzo y aporte que han realizado unos pocos elegidos para que el capitalismo sobreviva como sistema. El Nobel nunca le será entregado a alguien que cuestione a la sociedad descompuesta que tenemos en el planeta. Aun así, hay camaradas empeñados en que le entreguen el Nobel a los nuestros.
¿Para qué en mitad de una guerra queremos que el ejército enemigo se acerque y nos dé un premio? ¿Qué tiene de edificante, gracioso o digno pegar alaridos para que el enemigo nos dé un diploma, medalla y 500 mil euros?
Más recientemente y en ámbitos más cercanos, hace unas pocas semanas hubo un revuelo en Venezuela porque el doctor Jacinto Convit creó una vacuna que ha demostrado su efectividad contra el cáncer. Esta noticia, que por sí misma y sin mayor esfuerzo debía generar una conmoción mundial o al menos una curiosidad del tamaño de ese enorme salto adelante en la medicina moderna, comenzó a interesar a la opinión pública y al mundo de las investigaciones científicas. Hasta que el noble anciano (que por cierto, y para que quede claro, jamás se ha revelado como chavista, comunista ni nada parecido) cometió un error: dijo que esta vacuna no debería ser comercializada, que su misión en el mundo era curar el cáncer de manera gratuita y no para enriquecer a nadie, Y NI SIQUIERA A ÉL MISMO. Ese fue el principio del fin de la nueva noticia. El gremio de médicos mercaderes de la salud, la sociedad de oncología y otros clubes de comerciantes del dolor y el derecho a la salud, le saltaron encima a Convit, acusándolo de estar violando nosecuántas normas bioéticas. Ya cualquiera puede entenderlo: si Convit en lugar de querer hacerle un regalo a la humanidad le hubiera puesto precio a la vacuna aquí todo el mundo lo hubiera apoyado, le hubieran pagado por la fórmula y en pocas semanas varios laboratorios pondrían el medicamento en el mercado a un precio impagable. Y poco después, con toda seguridad, le darían el Nobel al viejo científico.
Y que conste: la humanidad, antes de premiar a los que descubran curas contra los males que ella misma ha producido, debería proceder a cerrar fábricas, a prohibir alimentos enlatados y a desmontar urbes, elementos todos cancerígenos y mortales. Premiar a quien descubre la cura a X enfermedad equivale a decirle al mundo “Puedes estar tranquilo en el capitalismo: yo te enfermo y yo mismo te vendo el remedio”.
El día que el fulano Nobel se lo otorguen a uno de los nuestros, a ese "camarada" hay que fusilarlo. En mitad de una batalla el enemigo de pronto deja de disparar, se acerca y te da un trofeo: ¿tengo que felicitarlo por eso? Si le arrancas sonrisas y aplausos al enemigo es porque estás haciendo algo mal. Estás trabajando para ellos. Convit trabajó para ellos pero en el momento crucial traicionó al capital para ponerse del lado de la gente.
Doctor Convit, puede ir despidiéndose del Nobel.

martes, 6 de julio de 2010

La basura burocrática y el momento grande del pueblo sublevado: Caracazo y Sacudón del 5 de julio de 1811 y días siguientes

El famoso cuadro de Juan Lovera (Firma del Acta de Independencia): según la historia que nos impusieron fue un acto pulcro, silencioso, moderado, recatado, acartonado, aristocrático, elegante, pasteurizado y homogeneizado. Este testiomonio de H. Poudenx da otra visión de la participación del pueblo, desde las ventanas y tribunas de la iglesia de San Francisco, aquel 5 de julio: "Cuando van entrando los diputados a ocupar sus puestos amenazan de muerte a los moderados (18). "Nunca tanta gente se había visto allí, ni jamás se observara en los oyentes el porte descomedido que en la ocasión tuvieron. Vítores y aplausos ruidosos y sin fin resonaban cada vez que tornaba o dejaba la palabra un diputado republicano: las opiniones equívocas eran acogidas con risotadas, silbos y amenazas..."

_____
El objeto de las siguientes anotaciones (algunas mías, otras de autores varios) sobre la historia del 5 de julio y el barullo aquel de la "independencia", no es imponer un conocimiento sino todo lo contrario: para sembrar dudas. Sirva como material que ayude al cuestionamiento, la interpelación, la crítica y la interpretación de la historia oficial, y como punto de análisis hacia la organización y difusión de una Historia del Pueblo.
***
El 5 de julio lo que hubo en Caracas fue un traspaso burocrático (y "más o menos" violento) del poder: los españoles nacidos en Caracas le arrebataron el control de la moribunda Capitanía General de Venezuela a los españoles nacidos en España.
***
Lo que nos han inculcado como "historia patria" es que ese día nos liberamos de España y que el pueblo tiene que estar orgulloso de ello.
***
Una repulsiva y miserable manipulación de la historia pretende hermanar la lucha de las hegemonías por el control de Venezuela con las luchas del pueblo oprimido. En realidad, el pueblo pobre (los esclavos, la servidumbre, en su mayoría pardos y negros) detestó desde el principio la prepotencia de los grandes propietarios, blancos criollos y peninsulares.
***
La historia oficial desprecia, condena y por lo tanto pretende silenciar, ocultarnos a nosotros como pueblo, los alzamientos populares del 6 de julio y días posteriores. Sus autores y defensores se basan para ello en un asunto de etiquetas y franquicias que también nos han impuesto: quieren hacernos ver que todo lo que se oponía a los mantuanos era "realista" y por lo tanto despreciable. "Olvidan" (sí, cómo no) que la primera declaración de independencia (19 de abril) la realizaron los próceres también bajo banderas realistas: el primer combo caraqueño que gobernó o intentó gobernar estos territorios se autodenominó "Junta Conservadora de los Derechos de Fernando VII".
***
Los "próceres" "patriotas" de la incependencia sabían quién era el rey de España y qué cosa era la corona española. Ellos sabían qué estaban invocando. El pueblo pobre tenía una vaga noción de lo que eran o significaban ese personaje y esa institución: el poder siempre ha sido para el pueblo una imposición lejana, misteriosa y terrible; un poder invisible pero aplastante, algo desconocido y remoto como la idea misma de Dios. Así que no puede reclamársele al pueblo oprimido el "pecado antipatriota" de haber invocado a la corona para sublevarse.
***
Los "patriotas" mantuanos invocaron a la corona española para conquistar el poder pero siguen siendo llamados "patriotas"; los pobres de entonces (negros y pardos, esclavos y sirvientes, y los pulperos y pequeños comerciantes canarios, despreciados todos por su origen y ocupación) se alzaron contra ellos usando como excusa a esa misma corona, pero la historia los tacha de "realistas". Patria y gloria para los ricos; látigo y olvido para los pobres.
***
El primer exiliado político de la "Junta Conservadora" (los patriotas del 19 de abril de 1810) fue José Félix Ribas, por andar agitando al pueblo: "En 1810 trató de sublevar a los negros para terminar toda casta europea y apoderarse del mando de Caracas. La Junta Revolucionaria, temiendo sus sangrientos designios, le desterró Ignominiosamente a Curazao» (Urquinaona, Memorias). Poco después fue "captado" por los patriotas y dejó de ser héroe del pueblo para convertirse en simple prócer glorificado por la historia mantuana.
***
En los albores de la República (más bien en la Primera y Segunda Repúblicas) el pueblo tuvo participación activa, tanto en la lucha por la independiencia como en las luchas propias del pueblo rabioso en busca de su emancipación como casta (y como clase). Cierto que hubo una guerra de independencia, pero en las celebraciones de la "historia patria" ni siquiera se menciona el conflicto grande, aterrador, que fue la Guerra Social: mientras los españoles de allá y de acá resolvían su conflicto burocrático (pura historia europea) estallaba en el fondo, como furiosa agua subterránea de la que nadie quiere hablar, la fase mortal del conflicto milenario de pobres contra ricos; esclavos contra propietarios; pueblo contra "próceres". La historia oficial se las ha arreglado para que parezca que sólo hubo lucha por la independencia (blancos contra blancos; propietarios contra propietarios) ¿Por qué seguir dándole preponderancia a la historia patria por encima de la historia del Pueblo?
***
Sobre la participación del pueblo en las luchas de independencia, van a continuación fragmentos de documentos varios, que por cierto existen pero nos han sido convenientemente ocultados:
***
Así transcurrió el primer día de nuestra "Independencia" (5-6 de julio de 1811), esto fue un Caracazo, ni más ni menos:
"Aquellos jóvenes (se refiere el autor a los esclavos, servidumbre, pueblo pobre y excluido) en el delirio de su triunfo corrieron por las calles: despedazaron y arrastraron las banderas y escarapelas españolas: sustituyeron las que tenían preparadas, e hicieron correr igualmente con una bandera de sedición a la Sociedad Patriótica, club numeroso establecido por Miranda, y compuesto de hombres de todas castas y condiciones, cuyas violentas decisiones llegaron a ser la norma de las del Gobierno. En todo el día y la noche las atroces pero indecentes furias de la revolución agitaron violentamente los espíritus sediciosos. Yo los vi correr por las calles en mangas de camisa y llenos de vino, dando alaridos y arrastrando los retratos de Su Majestad, que habían arrancado de todos los lugares donde se encontraban. Aquellos pelotones de hombres de la revolución, negros, mulatos, blancos, españoles y americanos, corrían de una plaza a otra, en donde oradores energúmenos incitaban al populacho al desenfreno y a la licencia. Mientras tanto, todos los hombres honrados, ocultos en sus casas, apenas osaban ver desde sus ventanas entreabiertas a los que pasaban por sus calles. El cansancio, o el estupor causado por la embriaguez, terminaron con la noche tan escandalosas bacanales". (José Domingo Díaz, Recuerdos de la Rebelión de Caracas).
***
"El mismo día en que se instauró el poder ejecutivo fueron sorprendidos y arrestados algunos pardos en una junta privada que tenia, acaudillada de Fernando Galindo, con el objeto de tratar de materias de Gobierno y de la igualdad y libertad ilimitadas" (Carta de Juan Germán Roscio a Andrés Bello).
***
"Si ya no están los mantuanos arrepentidos de su desatinada insurrección, muy poco pueden tardarse en arrepentirse; pero siempre será tarde. Como quiera que los mulatos y negros son 10 ó 12 por un blanco, habrán éstos de sufrir la ley que aquéllos quieran imponerles; y siempre están expuestos a los mismos desastres que sufrieron los franceses dominicanos: tal es la felicidad que se han traído los insurgentes de Caracas con su revolución" (Vicente Emparan, ex Capitán General).
***
Después del inolvidable y famoso (porque a la historia oficial ha querido que sea famoso e inolvidable) discurso de Bolívar que contiene la frase: "¿Trescientos años de calma no bastan?", pidió la palabra en la asamblea de la Sociedad Patriótica un Coto Paúl sepultado en el olvido, y se lanzó este otro discurso (del cual no se acuerda nadie, porque la historia oficial no quiere que nadie lo recuerde): "¡La anarquía! Esa es la libertad, cuando para huir de la tiranía desata el cinto y desnuda la cabellera ondosa. ¡La anarquía! Cuando los dioses de los débiles, la desconfianza y el pavor la maldicen, yo caigo de rodillas a su presencia. Señores: Que la anarquía, con la antorcha de las furias en la mano nos guíe al Congreso, para que su humo embriague a los facciosos del orden, y la sigan por calles y plazas, gritando: ¡Libertad! Para reanimar el mar muerto del Congreso estamos aquí en la alta montaña de la santa demagogia. Cuando ésta haya destruido lo presente, y espectros sangrientos hayan venido por nosotros, sobre el campo que haya labrado la guerra se alzará la libertad...”
***
Valencia, Caracas, Los Teques y otras poblaciones de los alrededores de la capital se iban a insurreccionar en "nombre del Rey de España" contando para esto con la cooperación de Puerto Cabello, y sobre todo con el envío de tropas españolas desde Maracaibo, que permanecía realista (25). Todo estaba preparado lo mejor posible, pero a última hora, como suele suceder en estos casos, hubo una traición. El plan fue denunciado por don N. Barona y el Gobierno procedió inmediatamente a efectuar los arrestos necesarios.
Sabiendo los conspiradores que estaban denunciados decidieron alzarse en Los Teques a eso de las tres de la tarde del 11 de julio. En esta población se reunieron sesenta canarios montados en mulas, armados de trabucos y con los pechos cubiertos con hojas de lata, a guisa de armadura, gritando furiosa mente "viva el Rey y mueran los traidores". También habían prometido la libertad a los negros de Caracas con tal de que se sumaran a la revuelta pero nada sucedió. En cambio, en Valencia, la conspiración triunfaba apoderándose de la ciudad y proclamando a Fernando VII. Al mismo tiempo la revuelta de Los Teques era dominada completamente antes de las cuatro de la tarde...
...E
n Valencia, los revolucionarios realistas habían insurreccionado, en vista de hacerse un mayor número de tropas adictas, a todos los negros de los alrededores, dictando proclamas igualitarias y reivindicaciones sociales, dando la libertad a los esclavos y la igualdad a los pardos. Todos los descontentos por rivalidades feudales con Caracas se sumaron al movimiento, pues deseaban que la capital de la República fuese Valencia. Inmediatamente procedieron a repartir armas que hablan recibido, días atrás y en secreto, a todo el pueblo insurreccionado" (Uslar, Historia de la rebelión popular de 1814).
***
Así se comportaba la Primera República con el pueblo; esto era lo que entendían por "libertad" los "próceres de la independencia":
"El Supremo Poder Ejecutivo ha mandado establecer, en todos los partidos sujetos a una Justicia Mayor, Patrullas o Guardias Nacionales para la aprehensión de esclavos fugitivos; los cuales, visitando y examinando con frecuencia los Repartimientos, Haciendas, Montes y Valles, harán que se guarde el debido orden en esta parte de nuestra población destinada a la cultura de las tierras, embarazando que se separen de ella por caprichos, desaplicación, vicio u otros motivos perjudiciales a la tranquilidad del país. De orden del Gobierno se comunica al público esta determinación para que llegue a noticia de todos... A esta importancia primera se asocian otras muchas que el Gobierno ha tenido presentes al concebir este establecimiento; pues si protege las penosas tareas de los propietarios de las tierras, no favorece menos la tranquilidad de los partidos rurales, embarazando los robos y asesinatos en caminos desiertos. Los soldados de estas escoltas ambulantes pueden además servir muy bien en diferentes ocasiones para otros objectos de mayor importancia y gravedad por el conocido y frecuentado, con el exercito de sus funciones. La esclavitud honrada y laboriosa nada debe temer de estas medidas de economía y seguridad, con que el Gobierno procura el bien de los habitantes del país". (En Gaceta de Caracas del 26 de julio de 1811).
***
Así estaba dividida socialmente la Venezuela de 1811:
"La situación social, de conjunto, en que se encuentra esa Venezuela de 1811 precursora de la Independencia, es la siguiente. Primero un grupo bastante reducido, compuesto por los empleados españoles y criollos de los distintos ramos administrativos; por los hacendados españoles y por el enjambre de pequeños comerciantes, canarios en su mayoría, que deseaban ardientemente la vuelta al viejo régimen, a la eterna colonia, donde solamente podrían sobrevivir y conservar alguna importancia social... "El segundo grupo está compuesto por los grandes propietarios y comerciantes ligados a la producción nacional. En su mayor parte, con pocas excepciones, es un grupo que desea la Independencia, pero la desea en el fondo, sin derramamiento de sangre, sin escándalo, calladamente. No quiere exteriorizar su descontento porque- en general tiene mucho que perder. Con el beneplácito de este grupo es que se realiza el 19 de abril, pero es también este grupo quien condena a Miranda cuando sus primeras intentonas libertadoras. Quiere independencia sin guerra, y libertad con pueblo esclavo y sumiso. Este grupo es el que por presión de los demagogos de la Sociedad Patriótica declarará la Independencia, pero también será él el que por sus contradicciones internas ocasionará la pérdida de la Primera República y preparará con sus pequeñas rencillas y complejos de clase el advenimiento de esa gran oleada de sangre que fue la rebelión popular de 1814... "El tercer grupo es el de los insurrectos, compuesto en su mayor parte por jóvenes pertenecientes a la clase media o a la nobleza. Estos últimos, ricos herederos como los Bolívar o los Ribas, impregnados de la filosofía revolucionaria francesa y plenos de idealismo nacional, a quienes nada les importa perder posesiones y fortunas con tal de ver una bandera propia ondeando sobre el suelo de la patria. Son ellos los fundadores de la libertad... "El cuarto grupo es el pueblo; libres y esclavos, negros y mestizos, formando en un 95 por 100 lo que en aquellas épocas se denominaba "las castas" o también con un cierto sentido de desprecio "el negraje", aunque fueran indios o simplemente mestizos. Este grupo está sometido por completo a la ignorancia y al aislamiento espiritual más absoluto. No tiene noción de lo que puede ser la patria, la familia o la religión. Es un grupo que en teoría es humano pero en la práctica se considera como animal, o como intermedio entre la bestia y el hombre. Ven al blanco con el odio intenso de la inferioridad forzada. Por generaciones han tenido que doblegarse a los caprichos más pequeños de sus amos y al látigo, material o moral, de sus capataces. El libre se diferencia del esclavo en el solo aspecto de que no es esclavo. Muchas veces no se le paga nada o muy poco, con el agravante de que tiene que cargar consigo mismo, mientras el verdadero esclavo, como propiedad, es protegido por el amo". (Juan Uslar Pietri, Historia de la rebelión popular de 1814).

jueves, 24 de junio de 2010

A 189 años de su muerte, Gloria al esclavo devenido cimarrón, saqueador, lumpen-guerrero y orgullo de su gente (nosotros), Pedro Camejo


Negro Primero, alta expresión de la rabia del pueblo oprimido

La historia oficial nos impuso la figura de un Negro Primero obediente que fue a pedirle permiso al jefe para morirse, y nos ha ocultado una parte importante de su historia: Camejo fue uno de los hombres que acompañaron a José Tomás Boves en sus más insólitas victorias.
Héroe de las batallas de La Puerta, en las cuales el pueblo enfurecido derrotó dos veces al ejército engreído y esclavista de Bolívar. A la muerte del taita en Urica, se desmoviliza y regresa al llano, junto con la enorme mayoría del contingente de pueblo que rehusó ser conducido por un imbécil como Morillo, general con hazañas guerreras pero sin empatía con el pueblo. Poco después es "captado" por otro taita bravío, José Antonio Páez; para aquella gente en rebelión daba lo mismo qué bandera defendía su jefe, porque su primitiva conciencia o falta de ella sólo lo movía a arrebatarle al poderoso lo que por 300 años se le había arrebatado a él.
De la primera batalla en que Camejo y otros de sus compañeros de hambre, vida y puñaleos, pelearon para los patriotas (hasta 1814 lucharon para Boves) cuenta José Antonio Páez que debió imponerles su autoridad y una dura disciplina, porque aquellos hombres no se limitaban a ganar batallas sino que se aplicaban al saqueo y el despedazamiento de lo existente: aquellos tipos no eran soldados entrenados sino malandros furiosos.


Así nos "trampea" la historia oficial: en este relieve del Campo de Carabobo aparecen Páez y el Negro Primero, éste atrás y el jefe adelante. Por mucho que le hayan puesto ese apodo, para la historia manipulada que nos han enseñado Camejo era un peazo e Negro Segundo

Aquellos desmanes eran la rabia del pueblo estallando tras 300 años de esclavitud. El pueblo en rebelión no es bueno para construir sino para destruir la sociedad que los oprime. Desde la óptica actual lucen bárbaros y caóticos aquellos acontecimientos. Sólo una observación minuciosa del pulso de la historia puede dar las claves correctas: el ser humano oprimido de América tenía la misión de destruir para que otros procedieran luego a construir. Lamentablemente, la tarea de construir quedó desde entonces, al igual que en la Colonia, en manos de familias poderosas y élites insufribles.
Hoy recordamos la figura de Pedro Camejo, sobre todo por lo que representa: el pueblo sometido, salido de madre en guerra mortal contra lo establecido, y luego utilizado, metido en cintura y sacrificado por los grandes propietarios, los poderosos de siempre. Eso no deberíamos olvidarlo nunca jamás, porque muchas otras veces nos pasó lo mismo como pueblo. A la mierda la historia oficial y la versión del Eduardo Blanco, que pone a decir al nuestro: "Jefecito, yo me voy a morir, ¿oyó?, vengo a despedirme, no se ponga bravo".

miércoles, 23 de junio de 2010

Mosca con el sabotaje a la medicina integral

Cecilio Canelón

La actual etapa de confrontación entre el esquema político-social que está muriendo y el que está por nacer ha tenido en Venezuela inquietantes manifestaciones. Las mentes conservadoras han decidido oponerse a todo cuanto haga o proponga el Gobierno nacional para iniciar la construcción de la otra sociedad, y eso incluye las iniciativas que los favorece incluso a ellos (nomás la semana pasada un grupo de ahorristas del banco Federal agredió a un reportero de VTV: no soportan que el Gobierno les pague el dinero que les robó Mezerhane…). Ahora se han desatado los demonios en contra de un factor que debería ser sagrado para todos: la formación de nuevos médicos, gente en proceso de capacitación para atender a los ciudadanos más pobres.
Desde hace unos días, unos nueve mil estudiantes de Medicina Comunitaria Integral que cursan quinto y sexto años han sido enviados a los hospitales públicos del país para realizar sus pasantías, y además para contribuir con la atención a los pacientes que en esos centros ingresan. Estos son los médicos del futuro, en sus manos está el relanzamiento de la Misión Barrio Adentro y la creación de un sistema de salud digno. El problema es que los médicos encargados de orientarlos y evaluarlos son los “profesionales” venezolanos que se graduaron con los criterios mercantilistas y gremiales aberrantes que les inculcó el capitalismo, y ya han comenzado a llegar de varias regiones del país denuncias acerca del maltrato, la vejación constante, la obstaculización de la formación de estos jóvenes por parte de quienes deberían ser sus tutores.
Todo esto obtuvo su colofón en los medios de la derecha con las declaraciones del mercader de la salud Douglas León Natera, dueño de la Federación Médica de Venezuela (por alguna razón este sujeto lleva décadas presidiendo esa organización), quien con el lenguaje adquirido en doce años de antichavismo y más de 60 de desprecio a los pobres, se dedicó a echar sombras sobre los médicos cubanos, sobre los estudiantes de Medicina Integral Comunitaria y sobre la formación de estos. Toda una campaña para hacerle creer al venezolano que es más provechoso pagarle a un médico burgués que acudir a la solidaridad de los nuevos médicos de la dignidad.
Si no conociéramos su índole criminal no lanzaríamos esta advertencia a las autoridades y al pueblo: hay que estar alertas con la continuación de esta campaña malsana y repulsiva, porque en cualquier momento puede morir algún venezolano en un hospital y entonces se creará la matriz de que murieron por culpa de nuestros estudiantes. Suponemos que el Gobierno nacional está sobre estas probables pistas.

viernes, 18 de junio de 2010

¿Qué celebramos? ABASTOS EN REVOLUCIÓN

Celebro cada logro de este proceso por cuanto cada uno de ellos tiene como finalidad reivindicar lo que se nos ha negado durante toda la historia de este país. Decir cuarenta años es una necedad, mi abuelo murió de noventa y pico de años y siempre fue un muy pobre campesino margariteño, igual mi abuela quien también vivió un poco de años, ninguno de ellos tuvo una vida carente de necesidades.
Hoy, once años después, se están celebrando las adquisiciones y aperturas de unas cadenas de abastos, transformadas en una sola: Abastos Bicentenarios. Bien.
¿Y si los dueños de dichas cadenas no se hubiesen cansado de hacer plata y de las incumplidas profecías y un día decidieron que el gobierno les pague por sus negocios sin que ellos tengan que hacer ningún papeleo, ni esfuerzo, ni regateo, ni ordenar nada, solamente recogen todo su billete y tácata, se piran? Porque estoy convencido que ellos se cansaron de algo que nunca llega e hicieron todo para que el gobierno les ahorrara un pocotón de trámites, y seguramente les pagó más por sus negocios de lo que conseguirían con una venta a algún paisano capitalista. Y es que este gobierno no regatea, paga y listo. Qué gobierno más gueno.
Y para colmo los manda para el exterior cual héroes expropiados por el tirano, pero con más plata de la conseguirían con cualquier otro comprador.
Sí, son logros. ¿Pero está la revolución para hacer vainas a media máquina? ¿existen AB en todo el país? ¿cuántos hay? ¿cuántos municipios tienen ahora mismo un AB? Puedo decirles que en Nueva Esparta no existe ninguno, no había de los éxito ni de los cada, es decir la revolución aquí no llega. Nos jodimos.
Hasta que Mercal o Pdval no se transformen en las cadenas de alimentos que deberían ser, será una mácula en todo ese jolgorio. Alguien debería tener vergüenza por no poder crear una sólida cadena de mercales y pdevales. No es para celebrar que la viveza de los capitalistas nos dote de lo que no ha podido esta revolución. La revolución en esta materia tiene cero, está raspada y alguien debería pagar por semejante fracaso. Porque no basta con los esfuerzos que significan los mercados a cielo abierto, los operativos, ferias, etcétera, ¿no está bueno de eso? ¿no es hora de entrar a un local grande y cómodo, a la hora que pueda y quiera? ¿no lo merecemos? ¿no se puede? ¿es demasiado difícil? ¿deben seguir los odiados capitalistas sacándonos las patas del barro?
Este pueblo margariteño se lo tienen bien merecido, por adeco. Pero más allá del merecimiento o no, a estas alturas, en Margarita debería existir por lo menos un Mercal grande, suficientemente dotado y abierto las 24 horas del día, creo que una verdadera revolución da para eso y más. Igual pasa con Pdval, quien entró al juego del mercadeo de alimentos para el pueblo, como el niño bien, el hijo del papi millonario, y en poco tiempo se hizo con un gran local, al lado en un lugar donde reposan los restos abandonados de lo que fuera el primer gran abastos de esta Isla: Prica. A nadie se le ocurre comprar, a muy buen precio para el dueño (decir expropiación es una necedad), ese excelente local para un Mercal, que además tiene un estacionamiento grandísimo. Pero como ya dije, llegó el riquito Pdeval y compró un tremendo local al lado, sin estacionamiento, además, para qué? para nada, ahí está desde hace meses como una burla a las necesidades y hambre de este pueblo, que repito, se merece esto y mucho más por adeco, pero no todos debemos pagar semejante maldición.

miércoles, 16 de junio de 2010

TERRIBLE

Solemos dejar, abandonar, ignorar, olvidar, negar, relegar, criticar, alejar, condenar, reprender, desertar, desterrar, desistir de, castigar, rechazar, confinar, renunciar a, sancionar, amonestar, escarmentar, tachar, borrar, ahuyentar, reprochar, dimitir, apartar, separar, aislar, excluir, plantar, reprobar, desatender, retirar, penar, desviar, proscribir, deponer, ceder, desconocer, dejar de lado, quitar el habla, aplicar la ley del hielo, no dirigirle ni siquiera una piche mirada, no tomar en cuenta pero para nada, dejar tirado a un lado para finalmente, hacer borrón y cuenta nueva, con todo lo malo.
Así solemos actuar ante conductas que no compartimos ni aprobamos. En la mayoría de los casos, sin importar quién o quiénes incurran en las graves pifias que nos negamos a secundar, aunque sea con un silencio cómplice y alcahuete. Cortamos y ya. No me la calo y punto. Eso es lo correcto, lo moralmente aceptado y obligado. Eso nos exige la dignidad plebeya, popular, populachera y vulgar.
Ahora bien. Si a los pata en el suelo ordinarios y chavistas, para más inri, nos da por dar matica de café, corte y ya, cambio y fuera, por qué sinrazón, a los escuálidos les da por solidarizarse con cuanto rufián decide alinearse en contra de la dignidad, honestidad y/o respeto por lo ajeno?
Ladrones, violadores, estafadores, asesinos, atracadores, embusteros, corruptos, especuladores, acaparadores, matraqueros, militantes de la más extrema derecha, fascistas, militantes de la más extrema izquierda, racistas, golpistas, conspiradores, traidores, oportunistas, vende patria, etcétera, etcétera, forman parte del grupo de los líderes del oposicionismo.
Bien sea que estén en dicha posición desde hace tiempo o sean líderes por generación espontánea, es decir, se erigen en tales, justo al momento de cometer algún ilícito que los catapulta a la condición de héroe de las escuálidas, desaforadas e irracionales falanges de las distintas oposiciones que sufre, sobre todo, el pueblo.
Esta conducta va más allá del disociado sicótico o el escuálido loco. Es una conducta que debe ser tomada muy en cuenta por las autoridades. Personas que se desprenden de los valores normales dentro de una familia y una sociedad, para aliarse de manera irracional, con una delincuencia que les ataca y perjudica, luego agreden a quienes acuden en su ayuda.
Pendejos.

martes, 15 de junio de 2010

Misión Sucre o Universidades (I)

Carlos J. Acosta

Este es un dilema que nos viene llamando a la reflexión desde el momento cuando el compañero Chávez habló de construir 80 universidades a lo largo y ancho del país. Evidentemente, nos encontramos ante 2 propuestas, por un lado la propuesta liberal reforzada por toda la tradición de la Revolución Francesa, de crear instituciones de educación superior, como le gusta decir a la otra derecha (la endógena dice educación universitaria); y por la otra la propuesta robinsoniana de educación continua y permanente que no le rinde pleitesía a calificaciones ni títulos.
La derecha, la endógena, habla de nuevos paradigmas y como muestra de ello cambia el birrete por una boina en los actos de graduación, aunque mantiene intacto todo el protocolo de este tipo de actos; la derecha, la otra, sonríe.
Nos señala un amigo que debemos entender la parte de ternura involucrada en estos actos. Sí, tal vez tenga razón y sea bien importante para una mujer o un hombre de nuestro pueblo que sus hij@s o su anciana madre l@s vean con un título, pero pensamos que el problema se presenta cuando se deja que el título tenga más importancia de la que realmente merece.
Cuando por casualidad nos encontramos con todo el entramado que nuestras autoridades universitarias montan con motivo de las graduaciones, vemos reproducida toda la parafernalia de los actos reproductores de la sociedad alienante que nos ha tocado vivir a lo largo de la historia de la humanidad.
Tal vez estemos equivocados en nuestra apreciación, pero cada vez que asistimos a estos actos dentro de nuestras universidades “alternativas”, vemos reflejada la sociedad adeca que se niega a morir.
Y aquí creemos pertinente, si hablamos de revolución, de transformar la sociedad, preguntarnos si debemos mejorar nuestras universidades o simplemente eliminar el concepto de universidad.
¡BLASFEMO!, ¡ANARQUISTA!, grita la derecha, la endógena y la otra, y es que en este punto se presenta una comunión de intereses entre todos los “profesionales”, con el manido argumento que ellos se quemaron las pestañas estudiando, como si hubiesen estudiado con velas.
Y es que aquí la derecha revolucionaria, la endógena por supuesto, entra en contradicción con su discurso de una sociedad sin clases, sin privilegios; como puede lograrse eso, si dividimos la sociedad en profesionales y no profesionales. Nosotros creemos que están en todo su derecho de pensar un país repleto de universidades, pero no lo hagan en nombre de Marx, no le echen esa vaina.
Ustedes pueden agarrarse de las manitos y gritar U U UCV o U U UBV, pero eso no tiene nada que ver con rebeldía, con insumisión, con transformaciones profundas de la sociedad, sino con reproducir en nuestros espacios a la universidad como institución castrante de lo mejor del pensamiento de nuestro pueblo.
Basta sentarse un rato a escuchar las conversaciones de muchos de nuestros estudiantes de derecha, de la otra y de la endógena, para notar que en su forma de expresarse se identifica a seres que ya se consideran superiores al resto del pueblo.
Claro, si no formamos los facilitadores que incentiven el pensamiento crítico, como podemos esperar que estas instituciones no se conviertan en fábricas de mediocres sin sensibilidad social, futuros defensores de las bondades de la academia, quienes no bien obtienen un título se hacen imprimir su tarjeta de doctor fulano o doctora fulana.
Si nos conformamos con ver a los estudiantes como un apoyo para el logro de conquistas electorales, exigiéndoles movilización cada vez que se presenta un evento partidista; y por otro lado, presionamos y desconvocamos sus actividades dirigidas a la organización estudiantil, no podemos esperar una generación revolucionaria e impulsora de la transformación necesaria.

lunes, 7 de junio de 2010

Contra todos los racismos

Cecilio Canelón

Yo creí haber oído todas las estupideces posibles acerca de la tragedia del Inca Valero: que si era asesino porque era chavista, que por lo tanto fue un crimen de Estado perpetrado por Chávez, etc. Pero hace unos días escuché la más lamentable y despreciable de todas las "explicaciones". Oí decir a una gente más o menos querida que Valero cometió el horrendo crimen debido a algo que lleva "en la sangre": él mató a la mujer porque era gocho, "y los gochos son así: machistas, violentos y brutos".

Los venezolanos-pueblo debemos estar orgullosos de unos cuantos saltos adelante en materia de mejoramiento de la humanidad, de construcción de una sociedad de inclusión y liberación del ser humano oprimido. Uno de esos saltos es el destierro casi total del racismo contra los negros (afrodescencientes, los quieren llamar ahora). Comencé aludiendo al venezolano-pueblo porque “en ciertos círculos sociales” (y ya sabemos que estamos hablando de la burguesía) persiste ese sentimiento, transformado en ideología y praxis de dominación, que considera inferiores a aquellos seres históricamente explotados y/o apartados del reparto de riquezas y beneficios. Del caso del racismo vivo en la burguesía no quiero ocuparme por ahora, ya que es un fenómeno contra el cual no se puede hacer mayor cosa: el enemigo histórico del pueblo seguirá siéndolo siempre. Quiero ocuparme más bien del otro fenómeno, dolorosísimo por cierto, del odio racista que sienten grandes parcelas del pueblo pobre en contra de nuestra propia gente (algo emparentado con el endorracismo), a causa de perturbaciones impuestas en la percepción que tenemos de nosotros mismos como pueblo.
Si bien en Venezuela hemos superado casi totalmente esa llaga de la humanidad que es el odio contra los negros, subsisten entre nosotros otras manifestaciones del racismo. Una de las más difundidas y aceptadas socialmente, incluso entre el pueblo pobre y explotado, es el desprecio y el odio contra los andinos. Usted suelta en público un chiste racista contra los negros y seguramente será enfrentado, señalado, mandado a callar el hocico y en un caso extremo linchado. Y así debe ocurrir: todo racista debe ser execrado y puesto en el basurero de la historia. Pero si usted cuenta uno o varios chistes contra los gochos el gesto será aplaudido y celebrado. Sin darnos cuenta, estamos reproduciendo una conducta igual de absurda e indigna que la anterior. El rechazo a los andinos es igual al rechazo a los negros, indígenas, palestinos, árabes en general; pero odiar hasta la repugnancia a los gochos es un acto tan “natural”, tan difundido y aceptado en todos los círculos, que justamente por eso es preocupante.
Hay quienes han pretendido explicar este fenómeno, o ubicarlo históricamente a partir de los desmanes que perpetraron los chácharos (los policías de Gómez) en toda Venezuela. Según el análisis, en el oriente venezolano nadie jamás había visto a un andino, y cuando lo vieron por primera vez se trataba de un sujeto extraño en su fisonomía y arbitrario en el trato, un uniformado que iba por toda Venezuela a poner "orden" en nombre de la dictadura. Se ha hablado también de una presunta proyección del odio del venezolano a sus peores presidentes (los andinos en el poder: desde Castro hasta CAP, pasando por Gómez y Pérez Jiménez). Son teorías o tesis que podría valer la pena analizar y discutir, pero de ninguna manera justificar la sentencia que pretende pesar sobre la gente nacida en Los Andes: cuando usted sostiene que los gochos merecen desprecio está a un milímetro de decir que son inferiores.
El asunto va más allá del simple hecho de someter a burlas a los nacidos en Los Andes, ya que por lo general son los propios andinos (y también los gallegos, caso singular del pueblo español) los que suelen inventar y difundir chistes contra sí mismos. Hace unos años estuve con un camarada en San Cristóbal. Recorríamos el terminal de pasajeros cuando el compañero me soltó un comentario desgarrador: “Aquí la gente tiene cara de mongólica. Yo creo que es que aquí los tipos se cogen a las primas y a las hermanas”. Y luego, en Mérida, otro camarada (un camarada: alguien que habla y hace cosas por la Revolución) observó a unos borrachos amanecidos, se paró frente a una montaña y no vio sembradíos, y sacó la conclusión que ya su prejuicio racista traía elaborado en el cerebro: “¿No y que eran tan arrechos los campesinos de aquí? ¿Dónde está la cultura del trabajo?”. Ante ambos amigos guardé silencio, porque este es el tipo de temas que no se debaten: se enfrentan.
Yo nada tengo que discutir frente a un argumento racista. Las dos actitudes posibles ante una estupidez de ese tamaño son el silencio (para no generar conflictos que pudieran resolverse luego en serena conversación) o la acción violenta directa. Ante mis dos amigos opté por el silencio porque estoy seguro de que ellos son ignorantes del asqueroso sentimiento que los carcome por dentro. En ellos el racismo no es ideología sino ignorancia; esto hace que sea posible un llamado a la conciencia y a la reflexión. En la burguesía el racismo sí es ideología: ese es el enemigo. Contra ellos, nuestra rabia emancipadora y nuestra violencia justiciera.

viernes, 4 de junio de 2010

Israel: la impunidad desarmada del Medio Oriente

Roger Bastardo

Como un delincuente protegido y apoyado por el poderío Norteamericano, Israel atacada de nuevo a tan solo seis meses de la ya olvidada acción criminal contra Mahmoud al Mabhouh, el líder comandante de Hamas, quien murió asesinado en una habitación del lujoso Hotel Rotana Al Bustan en Dubai, en una operación de película, la cual fue captada por infinidades de cámaras de circuito cerrado; filmaciones que sirvieron a los cuerpos de seguridad Dubaiti, para reconocer a más de 18 sujetos pertenecientes al Mossad, quienes participaron en el crimen, aunque el gobierno Israelí lo desmiente, utilizando pasaportes de distintas nacionalidades, Británicos, Franceses, Irlandeses, Austriacos, Alemanes, para ese momento algunos países como Inglaterra, se pronunciaron al respecto por la retención de un pasaporte británico utilizado en la operación, dictando medidas contra altas personalidades del gobierno Israelí, sin embargo todo quedo allí, como dice un personaje del espionaje israelí, en uno de los escritos de Gordon Thomas – lo importante es cumplir con el objetivo, luego el tiempo se encargara de olvidar el evento – así piensa el gobierno israelí cuando ejecuta una acción criminal, como la ocurrida en el día de ayer, cuando una flotillas humanitaria cargada de alimentos y medicinas partieron desde Turquía con rumbo a la franja de Gaza con la intención de romper con el bloqueo que le tiene Israel al pueblo Palestino, desde hace 3 años y sometido desde Diciembre 2009 cuando se inicio la Operación Plomo Fundido. La agresión no se hizo esperar, atacaron en medio de la oscuridad para evitar, tomas fotográficas, filmaciones etc, en fin para no dejar reseña alguna, del ataque cobarde contra la tripulación de enviados de paz y solidaridad hacia el pueblo Palestino.
Este es un capítulo más de esa lista de atropellos sangrientos que pasaran a la historia de los libros que alegremente escriben los asesinos, ahora lo que viene, todos repudiaran y se rasgaran las vestiduras y condenaran como lo hizo la UE en el caso de Mahoud, pero quién será capaz de tomar medidas efectivas, que conduzcan a parar de una vez por todas, uno de los genocidios más sanguinarios de la historia del mundo?, ya no hay imágenes que nos conmuevan, ya no hay videos, ni noticias que nos alarmen, ya no hay tratado ni convención que valga, todos han sido burlados, asi como los Organismos Internacionales, todo el mundo ve a diario como se aniquila a mujeres y niños indefensos Palestinos, los israelíes siguen empeñados en desaparecer de la faz de la tierra al heroico pueblo Palestino, quien resiste a punta de piedras contra todo el poderío bélico jamás visto, ¿Cuanto tiempo durará en los medios esta noticia ? ¿ Quién puede detener este genocidio ? Me atrevo a pensar que solo la unidad, el apoyo y la voluntad de los pueblos árabes y del mundo en general, podrán detener a quién hoy derrama la sangre de un pueblo hermano .

lunes, 31 de mayo de 2010

LA GUARA

Amiga, por el Duque me enteré de tu carta, la leí con dolor. Lloré. Recordé aquellas jornadas de protestas y marchas donde hacíamos pareja. Tú, con un espray de pintura, haciendo hablar las paredes de toda Caracas, yo, vigilando que nadie te jodiera. Éramos una pareja corriendo a lo largo de las marchas. Unas veces delante otras detrás. Escribías lo que pensábamos, lo que queríamos como país, para el pueblo para los estudiantes.
Pequeñita y sudada, cansada y luchando, corriendo y diciendo coño margarito estoy mamada, pero seguías corriendo escribiendo y gritando. Gritando Y escribiendo la Venezuela que queríamos. Coño Guara se me revienta la vida saberte jodida. Tu dolor me jode, amiga, y me revienta ver tanto cabrón encumbrado y tú jodida, tú que tanto diste por esta vaina.
Ojalá que para cuando esto termine algún revolucionario, de esos que en su puta vida han sudado por defender nada que no sea sus intereses personales, ni han arriesgado un carajo y hoy te dicen seamos como el Che, pendejos, hipócritas y cobardes, hayan dado alivio a tu dolor, aunque sea por un rato amiga.
Aún con la mariquera de la lloradera que tengo, quiero verte así como te recuerdo, pequeñita y sudada, cansada y luchando, echándole vainas al sistema que todavía hoy nos jode nos ahoga nos gana la vida, Guara, amiga. Te recordaré siempre como la amiga con quien compartí días de sustos y alegrías. Donde cada marcha que terminábamos con vida, era un logro, una victoria para los buenos y una derrota que le propinábamos a los malos de ayer y también a los malos de hoy.
Recibe amiga, un abrazo y un beso de quien te recuerda como la mujer valiente que eres, un abrazo de quien hoy lamenta profundamente tu dolor y la cochinada que te ha hecho la puta vida. Viva amiga, viva. Mientras, seguiré llorando un poco más.